jueves, 11 de junio de 2009

Un balcón en el piso 18

En Nueva York encontré un balcón al que asomarme. Un balcón que estaba en el piso décimo octavo de un edificio de 32 plantas, entre Broadway y la octava avenida. Desde el balcón veía edificios poderosos, altivos, estilizados: un panorama que ratificaba la visión de la ciudad como un compendio de desmesuras y osadías.

Este gigante de cristal y acero, que aparece junto a estas líneas, es uno de los más rascacielos más modernos de Nueva York. Se acabó de construir en 2006. Y es también la primera obra del arquitecto británico Norman Foster, en Manhattan.

La torre Hearst, que lleva ese nombre porque es la sede del grupo editorial Hearst (una de cuyas publicaciones es Cosmopolitan), está ubicada en la Octava Avenida, entre las calles 56 y 57. Sorprenden, cuando se ve por vez primera su silueta, sus fachadas compuestas por triángulos de cristal y ese aspecto de estar formado por cuerpos geométricos, apilados unos sobre otros, que le dan sus pisos retranqueados.

Pero más sorprende una vista de la torre desde su base, pues se levanta sobre un edificio de seis plantas, construido en 1928, que fue la primera sede de las empresas del magnate de la prensa, Randolph Hearst. Entonces ya se había planificado levantar un rascacielos, pero eran tiempos de depresión económica y el proyecto tuvo que esperar. Las plantas superiores de la torre han tardado casi ochenta años en florecer.


En Nueva York empezaron a alzarse los rascacielos (skycraper, los llaman en inglés) a principios del siglo XX. La ciudad estaba en auge y el terreno estaba limitado, puesto que Manhattan es una isla. Así que urbanistas, arquitectos y autoridades empezaron a pensar en plantar grandes construcciones en solares de dimensiones relativamente reducidas. Uno de los primeros edificios de este tipo fue el Flatiron Building, en la confluencia de la quinta avenida con Broadway, que es de 1902. Otro de los veteranos es el Chrysler Building, que ya os mostré en una foto anterior.

El subsuelo de Manhattan está formado por una franja de roca que facilita el anclaje de los rascacielos. Esta franja no es perpendicular a la superficie, sino que asciende y desciende a lo largo de los 22 kilómetros que mide la isla de norte a sur. Los rebaños de rascacielos se asientan, precisamente, en las zonas donde la capa rocosa es más superficial. Entre las calles 42 y 59, al sur de Central Park, se encuentran algunas de las torres que yo veía desde el balcón.

Os enseño otros dos. El del tejado puntiagudo, de nombre One Worldwide Plaza, es una torre comercial de 50 pisos, construida en los años 80 y situada en la Octava avenida, entre las calles 49 y 50. Por las noches lo veía iluminarse con unas luces suaves que le daban un aire mágico, incitante. El edificio de la derecha también encendía al anochecer las luces del ático. Pero no me consta que tenga un nombre especial.

El balcón desde el que saqué las fotografías pertenecía al apartamento que alquilamos a través de internet. La agencia inmobiliaria se llevó un porcentaje (sustancioso) por las gestiones de poner en contacto a los clientes con la dueña, quien demostró su hospitalidad con detalles destinados a sus inquilinos temporales. Su precio, aunque elevado porque es muy caro el hospedaje en Nueva York, era equivalente al que hubiera costado una habitación (doble o sencilla) en uno de los hoteles de Manhattan.

30 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Un magnífico balcón para sacar unas estupendas instantáneas, Cecilia :)

Mi hija se marcha a Nueva York próximamente. Han alquilado un apartamento en Manhattan, precioso. No les cuesta más de lo que puede costar un apartamento en la playa, por dos semanas (o lo que costaba antes, que ahora, con el tema de la crisis, supongo que no serán tan caros los alquileres). Ya te comenté que aunque no me disgustaría, Nueva York no entra en mis planes de viajes, por ahora, pero imagino que ver y pasear entre ese bosque de rascacielos debe ser espectacular.

Un abrazo :)

Carmen dijo...

Cecilia que interesante siempre lo que nos cuentas de Nueva York. Cada vez que vuelvo aquí me entra mucha añoranza de esa extraordinaria ciudad.
Me ha parecido fascinante la obra de Norman Foster, encima de otro edificio.
Gracias por toda la información que nos das. Un beso

m.eugènia creus-piqué dijo...

Que haría Cecilia sín su balcón ??
Siempre me han gustado bastante los proyectos de Norman Foster pero esto que dices de hacerlo sobre una parte antigua la verdad es que no lo había visto antes.esperemos que la parte vieja soporte bien lo que le ha caído encima.

ANABEL dijo...

Como sigas así, te van a pedir que hagas una agenda de viajes de Nueva York. Te has empapado de bien de la ciudad. Besos

* HADA ISOL dijo...

No me imagino en una ciudad así! mi ciudad aunque ha crecido mucho en cuanto a edificios altos no es así,me encantan tus fotos y tu balcón!que bárbaro lo que el hombre puede llegar a hacer!y lo bien que lo explicas,gracias Cecilia porque tu viaje de algun modo nos llevaste contigo! un abrazo!

Naveganterojo dijo...

Hs demostrado por que se llama asi este blog tan especial, no puede haber balcon sin Cecilia ni Cecilia sin balcon.
Hermosas fotos, sobre todo si padeces de vertigo,je,je.
Un abrazo amiga mia

Merche Pallarés dijo...

¡Qué curioso ese rascacielo triangular de Norman Foster encima del viejo edificio Hearst! Ese no lo conocía... Besotes, M.

Cornelivs dijo...

Te veo muy documentada, espero que hayas disfrutado mucho.

Me alegro!

;)

UN ABRAZO.

angela dijo...

Cecilia , gracias por tu entrada y centrarnos en lo que has visto y vivido. Siempre he creido que, los enormes rascacielos de Nueva York son las catedrales del siglo XX y XXI de EEUU. Si a lo largo de su historia hubieran pasado por las etapas de Europa a lo mejor se resistían a construir esos bosques de hormigón que me parecen fascinantes pero intuyo que muy estresante para vivir. Un abrazo .Angela

Ferragus dijo...

Me parece notable la mezcla de estilos arquitectónicos. Respetando esas fachadas tan tradicionales en la edificación de NY, comienza a emerger una nueva ciudad; una ciudad nunca terminada, siempre en constante evolución.
Gracias por tu mirada, Cecilia.

Sibyla dijo...

La verdad es que demuestras estar muy bien informada sobre New York y sus esdificios. Un gusto viajar y aprender contigo.

Un abrazo Cecilia:)

Incombustible dijo...

Si es que, salvo pocas excepciones, las ciudades de Estados Unidos están hecha para mirar hacia arriba. Impresionantes sí, pero yo prefiero las ciudades antiguas, al estilo europeo...romántica que es una.

Gracias por compartir tu viaje y, muchas gracias por tus palabras en mi última entrada.

Besos y apapachos

Tere dijo...

Este balcón además de tener buenas vistas nos enseña Historia.Un honor,Cecilia,pasar por aquí y aprender.Besos

Isabel dijo...

Es muy curioso el edificio de los triangulos de acero y cristal, has sacado muy buenas fotos. Un beso

Fernando Manero dijo...

Siempre te han gustado, Cecilia, las amplias perspectivas, los horizontes a cielo abierto, las habitaciones con buenas vistas. Y lo consigues porque sabes encontrar los lugares desde donde se divisa la ciudad en su dimensión, sin más restricciones que la que tu quieras imponerla. Y lo haces en este caso desde el edificio que simboliza el poder mediático, la fuerza de la información forzada, allí donde aún figura la estela del hombre que inspiró a Wells su Citizen Kane. En el centro de la noticia, en el centro del huracán. La ciudad a tus pies

Raquel dijo...

Todo interesante. Gracias!

Beatriz dijo...

Que mal lo pasaría yo en NY!!! Esos rascacielos! y yo con un vértigo de muerte!
Soy incapaz de asomarme a la terraza de un 4º!!!
La de cosdas que me pierdo! Menos mal que con fotos como las tuyas, me hago una idea!
un beso. Bea

manuespada dijo...

Creo que los rascacielos sólo deberían estar permitos en Nueva York.

Mercedes dijo...

La torre Hearst es espectacular. Siempre me han llamado la atención las construcciones modernas sobre las antiguas, en Madrid hay alguna (modestita, comparada con estos rascacielos neoyorkinos), como por ejemplo en la calle del Buen Suceso, un moderno edificio de cristal sobre otro de ladrillo del siglo XIX que me llamó mucho la atención.

Cigarra dijo...

Unas crónicas deliciosas que me hacen tener más ganas aún de conocer esa ciudad a la que todavía no he podido viajar. Cuando vaya me las releeré antes.
Un abrazo

alma máter dijo...

Preciosas fotos!!! y al leerte es como si estuviera allí...

Un beso y buen fin de semana!!!

Miriam dijo...

Me imagino lo lindo de estar en ese balcón observando NY!!
Besos

Raquel dijo...

Claro que sí, utiliza las que quieres. Un gusto.

David Carrascosa dijo...

Hola, Cecilia. Gracias por describir tu visión desde ese balcón... yo no podría haberme asomado: tengo mucho vértigo. Espero que lo pasaras muy bien.

Besos!

Selma dijo...

Realmente impresionante este edificio de Norman Foster..y distinto, me gusta mucho.. pero mi acrofobia me limita mucho.. prefiero que me lleves de la mano.. ¡si?

Un beso Cecilia!

danimetrero dijo...

las fotos estan genial , pero definitivamente estas cosas o las ves o por mucho que te las cuenten y enseñen no es lo mismo. un saludo

Marcelo dijo...

Siempre es un placer pasear contigo por N.Y.

fritus dijo...

Preciosas fotos y precioso diario de a bordo...casi me gustan mas tus relatos de Ny que la perspectiva de viajar a los Usa y sus paranoicos controles fronterizos....

Dicen del viejo Hearst que envió un corresponsal a Cuba en el 1898,cuando el hundimiento del Maine.... y cuando este le dijo que no notaba ninguna agitación especial antiespañola en la Habana...el cabrón de Don Randolph, le contestó, bueno.."dame tres días y ya te monto yo la guerra".

un abrazo

Gema dijo...

Que bueno.
Nos estas enseñando Nueva York de pe a pa como decimos por aqui... y enterrando mitos.
Gracias siempre por compartir experiencias.
Saludos

Gema dijo...

Hola Cecilia
Solo quería darte las gracias por las sugerencias, ya hay tantos libros que no se por donde empezar. Tengo para todo el año y para el que viene
Recibe un fuerte abrazo