jueves, 18 de junio de 2009

Los Bravos

Hace un par de años me regalaron un libro en el que se contaba la historia de este grupo, Los Bravos. Su trayectoria fue breve pues sacaron su primer disco en 1966 y, tres años después, ya estaban a punto de separarse. Pero sus canciones, Black is Black, Bring a little lovin, La moto y tantas otras, no han dejado de escucharse. Aunque hayan transcurrido cuarenta años desde que salieron al mercado.

Los Bravos. Recuerdos de una leyenda es el título del libro que escribe Guzmán Alonso Moreno. Se publicó en 2004, y es un relato pormenorizado y bien documentado del fenómeno que llevó a los Bravos a los primeros puestos de las listas de ventas internacionales. En realidad, ellos no eran un grupo de amiguetes aficionados a la música, que aprendieron juntos a cantar y fueron subiendo, uno a uno, los peldaños de la fama con sus temas, su tenacidad y su talento. No. El triunfo del conjunto se debió más bien a una tremenda operación de marqueting, diseñada por el productor francés Alain Milhaud, que manejó elementos de todo tipo para configurar el grupo y colocarlo en la cumbre.



Tony Martínez, guitarra, y Manolo Fernández, órgano, procedían de Los Sonor. Miguel Vicens, bajo, y Pablo Sanhelí, batería, venían de The Runaways, en donde habían coincidido con el cantante, Mike Kogel, que fue elegido para ser voz y rostro de Los Bravos. Sus primeros temas, compuestos por Manolo Díaz, que también fue miembro de Los Sonor, se escucharon en el programa más moderno de la radio, El Gran Musical, de Radio Madrid.

Durante dos o tres años Los Bravos arrasaron en el panorma musical español. Era la época dorada de Los Brincos, con quien competían en ventas y número de fans, de los guateques, de las revistas de información musical, de las actuaciones en directo los domingos por la mañana.

Aunque Mike cantaba muchas canciones en inglés, sus seguidores no dejaban de corear sus letras. Ni de acudir a las proyecciones de las dos películas, de calidad dudosa pero cargadas de música y humor, que Los Bravos protagonizaron. Hasta el hecho de viajar a Londres para grabar nuevos discos, fue considerado signo de su calidad y prestigo.

Pero las discrepancias entre los bravos, cuando se bajaban del escenario, el carácter indómito de su cantante, que se tenía por un divo internacional, las tensiones propias de una actividad desenfrenada y, quizás, el hecho de que su unión había sido artificial y no fruto de una ilusión compartida por los cinco chicos que actuaban juntos, minaron la solidez del grupo en pocos años. Milhaud los mantuvo a raya durante un tiempo. Pero sus buenas mañas no sirvieron de nada cuando estalló la crisis.

En 1968, el organista del grupo, Manolo Fernández, perdió a su mujer en un accidente de circulación dos meses después de su boda. Manolo no aguantó su ausencia y se quitó la vida pocas semanas después. Su muerte fue el principio de la agonía de Los Bravos. El inicio de una descomposición que se aceleró cuando el cantante, Mike, decidió emprender una carrera en solitario que no le llevó muy lejos. Consiguió meter dos temas en los programas musicales del momento. Luego se perdió su rastro. Mientras tanto, los tres bravos que se quedaron con el título, buscaban sustitutos para los ausentes y trataban de reconquistar su puesto en la música española. No lo llegaron a conseguir.

De todo esto, analizado con documentos de aquel periodo, trata el libro de Guzmán Alonso Moreno. Una obra interesante no sólo para los amantes de la música de los sesenta sino, sobre todo, para quienes hoy se dedican a la publicidad y a la comunicación.

Os dejo aquí otro enlace en el que se habla sobre los Bravos.
Y otro tema, este muy conocido.


18 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Interesante resumen de la historia de este grupo a quienes me encontré en Barajas, en los '60 cuando iba con una amiga canadiense a visitar Andalucia y ellos iban no-sé-donde. Al oirnos hablar en inglés, se acercaron y se presentaron. Nosotras no teníamos ni idea de quienes eran... pero su nombre se me quedó grabado. Besotes, M.

Beatriz dijo...

Cecilia, no sabíanada de l historia del grupo, eso que a mi adr l gustaban mucho y que he bailado "black is back" más de una vez! Gracias por la historia.
*Por cierto Merche qué punto ¿no? Debía habalr inglés muy poquita gente de este país ¿verdad?

Un beso. Bea

Carmen dijo...

Me ha encantado la historia de este grupo que tanto nos han acompañado a muchos de nosotros. Cecilia gracias por traénoslos. Un besazo

Antònia P. dijo...

Cecilia, nada como la música para evocar aquellos tiempos lejanos y felices, a pesar de todo, de la adolescencia. Aquellos guateques memorables bailando como locos el Black is Black. Por un momento he recordado caras, nombres y voces que creía olvidados. Entre ellos el de una gran poetisa catalana muerta prematuramente ahora hace unos 10 años, que también estaba allí bailando, escichando esta música y escribiendo versos en las clases¡aburridas! de química orgánica.: la Maria Mercè Marçal.
Un beso y gracias por esta entrada.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Interesante historia de uno de los grupos más conocidos en esa época. Yo les he conocido por "La década prodigiosa".
Saludos y salud

José Núñez de Cela dijo...

Todavía recuerdo las lágrimas que derramé cuando me amenazaron con un castigo en el colegio; tenía que quedarme esa tarde en el colegio, aquella misma tarde en que mis padres iban a llevarme a ver la película "Bring a litle love" de los bravos... finalmente me laevantaron el castigo ... fue fantástico!!

Mari Carmen dijo...

Qué época maravillosa para mí, Cecilia. Es imposible no volver a mis días adolescentes de Coca, cuando escucho estas canciones. No conocía su historia. O quizá sí, pero ya hacía tanto tiempo que no les escuchaba... Así que gracias por refrescármelos de nuevo :)

Buen fin de semana.

angela dijo...

Cecilia, gracias a tí sabemos la realidad de los Bravos, un grupo que muchos han mitificado. Yo prefería Módulos, PekeniKes, Harcha y otros más.La década de los 70 para mí ha sido especial claro, crecí con ella.Que tengas un buen fin de semana.Un abrazo Angela

Laura dijo...

"Black is black. I want my baby back" Me encanta, aunque es la única que conozco.
Estoy en pañales...
Un abrazo

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Un icono de la música española de hace años. A nuestros padres les suenan mucho. Un beso.

josep estruel dijo...

Hola Cecilia.
En homenaje a Vicente Ferrer esta noche han repetido una entrevista que se le hizo en abril del pasado año.
Didi y yo pusimos un post y tu nos contestaste esto:

Los grandes hombres son los más humildes, los más conscientes de la pequeñez de los hombrs. Pero tienen la grandeza de unir voluntades en torno suyo y hacer que su obra cobre dimensiones universales.
SEguramente hay muchos religiosos que están haciendo cosas buenas por la gente que lo necesita, pero la iglesia oficial no fomenta su obra, no los respalda.
Bien por ti, que lo recuerdas

1:20 PM
Se que hoy hubieses dicho lo mismo.
De nuevo muchas gracias Cecilia.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A pesar de todo lo que se ocultaba detrás de este grupo, qué interesante fue en el panorama de la música española.
Ahora sí que hay productos comerciales...

Mariaisabel dijo...

Me acuerdo como si fuese ahora de lo que nos has escrito. Cuanto me ha gustado!
Yo tenía 21-22 años aproximadamente y me encantaba este grupo.
Recuerdo también lo del accidente y luego el suicidio. Fue una pena.
Canciones inolvidables para los de nuestra generación.
Un abrazo

Selma dijo...

Interesante descubrir este grupo y lo artificial de su formación, por esa misma razón se fue desmoronando al faltar una Amistad previa..
Black 's black me es conocida.. ahora voy a por las que nos has puesto, Cecilia... Gracias..

Un beso cariñoso.

Isabel dijo...

Cuando yo empezaba a salir a bailar, a principios de los 70, eran lo mas. Para mi, fue uno de los mejores grupos del momento, lastima que no duraran mucho. Un beso

danimetrero dijo...

Madre ! Yo no habia ni nacido , no tenia ni idea de la historia aunque si conzco más canciones de lo que pensaba. saludetes

Merche Pallarés dijo...

Pues sí, querida BEATRIZ, cuando yo llegué de Canada en el '65 casi nadie hablaba inglés (y, mucho menos escribirlo) por eso tuve la suerte de encontrar un trabajo fabuloso con el ex-attaché de la Embajada Británica, ganando 12.000 pesetas al mes que era ¡un dineral de la época! Solo decirte que los sueldos más altos--de ingenieros, abogados, etcétera--eran 8.000 Ptas... ya te digo todo. Al final, esa fue la suerte que tuvimos los hijos de los emigrantes... Besotes, M.

Tere dijo...

Nunca olvidaré la impresión que me causó el suicidio de Manolo.
Tuvieron muchísimo éxito en aquellos tiempos. Mike Kennedy sigue viviendo por Mallorca.Forman parte de los clásicos del pop español,en esos años no era fácil ser aceptado en el mundillo musical en el que dominaba todavía la copla y todo eso y llevar algo de melena era ser amanerado o un pelandrusco.
Besos