miércoles, 5 de marzo de 2008

¡Maravillosos los libros!

Hoy prefiero no asomarme a ningún balcón. El panorama en la ciudad es tétrico: obras ruidosas en las calles, basuras acumuladas junto a los portales a causa de una huelga, panfletos políticos colgados de las farolas y caretos de señores poco agraciados invadiendo las fachadas de los edificios… ¡Qué lejos estas escenas de la estampa del Madrid hospitalario y llamativo que busco cuando me asomo a los balcones! Por eso prefiero mirar en los álbumes del tiempo y sacar una imagen pasada que habla de libros y de cultura.



No sé de qué fecha es la foto. Ni en qué lugar está tomada. Me ha llegado por Internet, a través de Nerea, y me ha encantado cuando la he contemplado porque en ella hay libros y hay lectores. No sé qué tal vivirían esas personas en los tiempos que les tocaron, pero aquí están, en la calle, esperando, con el afán de tomar prestado un libro que llene de poesía, de intriga, de prodigios, de paisajes lejanos su vida cotidiana.

Hoy más que nunca lo siento. !Son maravillosos los libros!