miércoles, 23 de julio de 2008

Los superventas

Estaba llegando ya a la página 500 del libro cuando me tropecé con una entrada antigua de Anab en La puerta deshecha, reflexionando sobre los que se nos anuncian como best sellers, ese género literario que aglutina novelas abultadas, de temática variada (histórica, fantástica, trágica, misteriosa), llenas de personajes heroicos y de acontecimientos desmesurados, que se venden como rosquillas en los grandes almacenes y en las librerías, sobre todo cuando llevan la firma de uno de los autores ya reputados en esta especialidad.

Dice Anab que no hay que negarse en principio a "quemarse" las manos con un novelón de esta categoría, que, desdeñando prejuicios, hay que leerlos para forjarse una opinión propia al respecto. Y yo apoyo su tesis. No es que me proponga animar a nadie a que se engulla un mamotreto de esta índole, pero sí que voy a declarar, sin pudor ninguno, que he leído ciertos títulos famosísimos por curiosidad y por hacerme una idea de cuáles son los ingredientes que los convierten en superventas.

Los llamados Best sellers suelen ser novelas de lectura fácil, o sea, que el lector no necesita emplear muchos recursos intelectuales para asimilar el argumento, para entender el comportamiento de los personajes, para degustar el lenguaje (que suele ser simple y básico) o los giros sintácticos. Todo está muy bien explicado para no crearle al usuario dudas sobre quiénes son los buenos, quiénes son los malos y cómo piensa cada uno de ellos. Sólo hay que dejar que los ojos se deslicen por los renglones y pasar las páginas. No hay que echarle al asunto ni emotividad, ni destrezas mentales, ni demasiada imaginación.

Son libros que, como dirían los detractores del arte comprometido, de las obras espesas y complicadas, no te obligan a "pensar", no te hacen sufrir. Son novelas que te entretienen y te ayudan a evadirte de la realidad ambiental. No se precisa mucha experiencia en la lectura para engullir sus cientos de páginas, al igual que te zampas un platillo de aceitunas o una bolsa de patatas fritas.
Pero a algunos lectores no nos basta con que un libro nos ayude a matar el tiempo; también queremos que nos aporte algo: que nos sorprenda, que nos emocione, que nos enseñe, que nos revuelva los sesos, que nos obligue a coger un diccionario, que nos haga recapacitar, que nos provoque un lamento o una sonrisa, que nos soliviante, que nos cautive...

"...tildar a una obra de «superventas» sólo implica un gran nivel de ventas y difusión, y no necesariamente una calidad excelente o un rigor académico impecable", dice la Wikipedia cuando buscas la definición de bestseller. Un comentario que es válido para muchas de las novelas que se venden a millones en la actualidad, pero no lo es para el libro más vendido de la literatura española, el best seller de la lengua castellana. Ese que cuenta las andanzas del caballero Alonso de Quijano.

31 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Quizá sea por la edad, porque uno no está para llevar demasiado peso en la cartera o porque se acaba valorando la importancia del tiempo, que no es posible recuperar si se pierde. Sea lo que sea, lo cierto es que personalmente evito hace tiempo ese tipo de obras. Son livianas, entretenidas y pican la curiosidad, pero, una vez leidas, se desvanecen en la memoria y, pasado el tiempo, ya no se recuerda otra cosa de ellas, salvo el título y el autor. Opino que el placer de la lectura no está en ese tipo de productos, que respeto en la medida en que se respeta todo lo que requiere esfuerzo. Prefiero otro tipo de productos, e incluso con frecuencia recurro a los clásicos - ahora estoy releyendo a Balzac y Galdós - no por nostalgia sino porque me gustan y porque me dejan ese sabor grato que la buena literatura proporciona frente al oportunismo y la banalidad de que hacen gala muchas de las obras que hoy se venden como rosquillas y que , a la postre, son flor de un día cuando se termina de leerlas.

fritus dijo...

Hay un espacio de intersección entre el puro entretenimiento y el arte. Una tierra en la que ambos , (a veces se da esa situación), se cruzan , y entonces es maravilloso. Shakespeare llenaba su teatrillo de gente, de todos los pelajes y condiciones, a reventar en cada estreno.... Miguel de Cervantes tuvo más difusión con el Quijote que con toda su obra restante,y no sólo eso, sino el hecho de usar la novela ( y parir la "novela moderna") en ese siglo de dramas de honra y autos sacramentales, ya dice mucho de él...y el cine, esa forma denostada de arte que nació como una atracción de feria ( miren a la mujer barbuda y al fantástico invento del cinematográfo...!!) nos ha dado joyas eternas.

Un servidor , que de jovencito fue punk, y que apenas ha accedido a la cultura con mayúsculas tras el calzador del rock y los cómics,no desprecia a priori a nada ni a nadie, y intento mantener los ojos abiertos ante todo.... y quizás, ....yo que sé ...Ruiz Zafón hace literatura de garrafón, pero uno no tiene todo el día el cuerpo para beber gran reserva Ribera del Duero.

Un abrazo muy grande, Cecilia.

ANNA dijo...

En todos los sitios se puede encontrar arte.
Un abrazo.

Miriam dijo...

Ni que hablar de la comparación, de hecho no puede existir comparación!! pero si estoy de acuerdo contigo que no es malo leer alguno de ellos para poder formarse una idea propia. Realmente me cae mal la gente que habla mal de ellos sin ni siquiera haberse tomado el tiempo de leer uno.
Besos

Anab dijo...

Pues a mi me da vegüenza comentarte esta entrada, porque no sé, es como para darnos la razón mutuamente, y me siento rarita. Muchas gracias por mencionarme (me hace mucha ilusión), pero sobre todo gracias por leer mi blog (me emociona mucho más)
Una duda, ¿sabes por qué los superventas suelen ser tan gordos? ¿será para compensar o para castigarte por haberlos comprado? Te lo digo , porque yo últimamente sólo leo libros finitos por cuestiones que no vienen al caso, y desde que lo hago así creo que sólo un superventas(propiamente dicho) ha caído en mi bolso.
Besos y gracias otra vez

Laura dijo...

En principio estoy de acuerdo contigo, Cecilia. Sin embargo, en cualquier tipo de arte, como ocurre en la música y en el cine, hay siempre una parte comercial, más superficial, más sencilla de asimilar y que, por norma general, vende más. Yo reconozco haber leído bestsellers así como literatura de calidad contrastada, así como consumo música y cine de autor, aunque eso no me exima de tragarme alguna americanada de vez en cuando o de poner la radio y cantar a gritos el último hit popero (mal que me pese). Pero, ante todo, seamos honestos: un poco de superficialidad y sencillez, de puro entretenimiento, nos viene bien a todos.
Precisamente he publicado un post recomendando un par de libros y uno de ellos tiene que ver con lo que aquí cuentas.
Un beso

Abuela Ciber dijo...

Buenisimo, cuan cierto y bien explicado!!!
Y los valores de esos libros.
En lo personal no los compro, tal vez leer si alguna amiga lo presta.
Será que son tantos los si BUENOS libros que aún no he podido leer , que no me hago tiempo para estos que si es cierto entretienen no dejan nada.
Cariños

begoyrafa dijo...

Buenas tardes me llamo Rafael Gutiérrez y he leído muchos best sellers. Lo estoy intentando dejar, pero si mucha gente habla de un mismo libro me da un no sé´qué, que que se yo y me entran una sganas irrefrenables de leerlo.
En realidad lo que me suele molestar ( y tampoco tanto) es que un libro con pretensiones se quede corto. Yo si leo El Código Da Vinci (por dar un nombre), sé lo que me espera y sé lo que le pido. Si me entretengo leyéndolo suficiente.
Un abrazo
Rafa

Ferragus dijo...

Creo poco probable detenerme en un “best seller” Ahora, si algo bueno reconozco en este tipo de literatura, es la posibilidad de acercar a una gran cantidad de personas al mundo de las letras, especialmente de jóvenes, con títulos como: Harry Potter, El código da Vinci, entre otros. Entonces, existe la posibilidad cierta de generar un hábito en esos lectores que lo intentarán luego con otro tipo de lecturas. Así espero.
Polémico y actual el texto que nos presentas, Cecilia. Por tu intermedio, mí saludo para Anab.


Un beso.

Anikin dijo...

Recuerdo que al cerrar "El Quijote" casi casi lloré por lo que iba a echar de menos a los protagonistas, tanto tiempo que pasé con ellos.
Ciertamente, en algunos casos (comprobado con estos ojitos) se emplea de una forma un tanto menos academica que en otros. Calzan el sofá del salón, sostienen el jarrón de la abuela, etc.
Un saludo

Marcelo dijo...

OH Caballero dela Triste Figura, que gracias a Cecilia acabas de salvar a toda laliteratura chatarra!

Incombustible dijo...

Para mí, los libros son como las personas: valoras lo que haya que ser valorado y tratas de aprender algo de la experiencia. Ahora, los que buscas y conviertes en amigos entrañables, son ésos que te hacen pensar, descubrir y despiertan el deseo de saber algo más o personifican lo que consideras tú como valioso e importante.

Eso me pasa con algunos libros (y sus autores), y con los blogueros que voy descubriendo cada vez que entro en tu espacio y en el de muchos otros.

Y me pasa contigo que, cada vez que paso por aquí, se me va haciendo más entrañable la visita.

Gracias y besos

PD:

Soberbia la entrada sobre los periodistas

Euphorbia dijo...

Hola Cecilia, creo que a los que nos gusta leer no le hacemos un feo a algún bestseller de vez en cuando. El otro día, en una librería de viejo tenían una estantería con este título: Libros de playa. Todo tiene su momento y también van bien para desintoxicar de algo espeso, a veces son un relajo. Además, leer algo como el Código DaVinci sirve para luego poder dejarlo verde sin contemplación, la novela por dinero no merece que vayamos con remilgos a la hora de criticarla.

Merche Pallarés dijo...

Pienso igual que Fernando Manero. El último bestseller que leí fue el Código DaVinci y el final fue desastroso. Juré que nunca mas. Sin embargo cuando era joven me tragué muchísimos: "Las Sandalias del Pescador" todos los de Leon Uris "Exodo" "Mila 18" etcétera pero eran más interesantes, muy bien investigados y se aprendía mucho. Por cierto hablando del Quijote, no se si sabes que Pedro Ojeda Escudero (la acequia) tiene todos los jueves cita de lectura colectiva del mismo donde, los que nos hemos apuntado, vamos leyendo un capítulo cada semana (vamos por el XI) y aportamos nuestro granito de arena. La experiencia es muy enriquecedora. Os la recomiendo. Besotes, M.

Diana Puig dijo...

Uno de los libros que exigían leer en el colegio y más siendo manchegos era el Quijote "que libro tan loco", me di cuenta de la cantidad de licencias que podemos permitirnos siendo un poco locos y conforme voy creciendo intento serlo un poco, de esta forma soy capaz de mirar las cosas de una manera más absurda, riéndome de mi misma. Por cierto me encantaría recomendarte en mi blog, me gusta tener blogs enriquecedores y aunque tenga no tengo todos los que podría porque de alguna forma valoro mucho lo que hay en el blog, he conseguido privatizarlo de alguna forma. Yo creé el blog "escritos didi" en junio del 2005 pude coger todo lo que me venía pero tuve que esperar hasta el 2007 para conseguir hacerme con blogeros que realmente tienen cosas que aportar, que transmitir, que ofrecer y estoy segura que todavía me quedan muchos más, me refiero que cuando empecé había mucho que entraba en mi blog en plan tonterías "ligoteo, fiesta, piropeando pero..ya me entiendes sin respeto y para mi gusto poco elegante", me dije para tener según que sigo sin nada y mira la espera ha merecido la pena y no solo la espera la paciencia de aguantar el blog sin dejar de escribir ni un día. Un abrazo y mucho gusto, didi.

Cigarra dijo...

Tengo que reconocer que para la lectura soy bastante "todo terreno", o sea que leo casi todo lo que cae en mis manos; por eso he leído (y se que leeré) algunos best sellers y tengo que reconocer que algunos enganchan y no los puedes dejar. "Los pilares de la tierra" me absorbió totalmente. Pero otros me han resultado totalmente olvidables (la famosa "Catedral del mar". Perfectamente prescindible) y muchos los he dejado sin terminar. Ya se me cayó la soberbia de llegar a toda costa al final de un libro; como dice mi amigo Fernandito, la vida es demasiado corta para perder el tiempo con pelmazos. Y en general, ese tipo de libros no suelen valer mas que para siestas playeras, y algunos ni eso.
En cambio hay relecturas que nunca son tiempo perdido, aunque te sepas el libro de memoria; para estas vacaciones he sacado de la biblioteca la versión que ha editado Muchnik de "Guerra y Paz".
Una baza segura.
Pero haciendo honor a mi vocación de todo terreno pienso leerme la septima entrega de Harry Potter, que será un bestseller para niños, pero a mi me tiene totalmente enganchada.
Aunque lo que realmente me gusta es leer dos o tres cosas totalmente diferentes a la vez. Cada libro tiene su momento y su hora: uno que pese poco de relatos (Benedetti o similar) en el bolso para los transportes y las esperas; uno de divulgación científica o histórica, (Carl Sagán, Asimov, la Historia de El Escorial) en el cuarto de baño; y la lectura gorda, el plato fuerte para las sobremesas en que se pueda o el ratito de antes de dormir, para irlo degustando poco a poco. Esa para mi es la "dieta equilibrada" de lectura. Y sienta divinamente

brujaroja dijo...

Supongo que hay momentos para todo, y que leer bestsellers no siempre es malo, y que perseguir como único objetivo la "alta" literatura tampoco es muy recomendable.
A mí lo que me molesta profundamente es que se confundan las cosas. Un bestseller es lo que es, sin más pretensiones. No me lo vendan como una obra de arte, por favor, porque si lo voy a leer lo leeré igual, porque ya sé lo que me espera y ya sé si me compensa.
De todos modos, con lo poquísimo que leo últimamente, estoy buena pa hablar...
Besos, Cecilia.

angela dijo...

Cecilia, leerlos por pasar el tiempo cuando no tienes otra cosa me parece bien, pero, prefiero también ese autor o autora que como tú dices te hace pensar, te hace meditar , pararte un ratito mirar al horizonte y valorar lo que te está diciendo....Así que, yo me quedo con los clásicos por su morfología y sistasis, aquí estoy releyendo a Pio Baroja,me gusta desde niña cuando leí Las inquietudes de Shanti Andía´.
Comprendo que cada autor tiene un público y los gustos no se cuestionan.
.Un abrazo y feliz verano donde quiera que estés.Angela

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Es una buena reflexión. A mí me dan tanto miedo los que dicen que no hay que leer libros de este tipo como los que proclaman lo aburrida que es la literatura que no encaja entre ellos.
Leamos.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Lo importante es que la gente leo (que no es lo mismo que entienda). Estos best sellers son buenos para que la gente coga costumbre a leer y que empiece con la afición.
Ahora me llamaras insensible o sin sentimientos pero es que el último superventas que he leido, el niño del pijama a rayas, es todo lo que has expuesto en la entrada.
Saludos y salud

Gabi dijo...

He oído que el más consumado escritor de best sellers, Ken Follet, tiene un taller donde le escriben los libros que él firma. Luego él los revisa. ¿Esto no es un poco antiliterario?
Otra cosa: los bestsellers son como ciertas películas americanas: están hechas con plantilla, o eso parece. Ya sabes que va a pasar esto, lo otro y lo otro. No sorprenden.

Juan Luis dijo...

Lee bien y no mires a quien. Distraerse suele ser una buena terapia, y si se hace leyendo, mejor. Hay ocasiones para todo; para pensar y para evadirse.

Saludos.

dudo dijo...

ay, los tochobestsellers... yo los tengo a manta. me los regalan en los cumpleaños, en navidad, en el amigo invisible del curro, en el día de la mujer... sieeeeempre tochobestsellers... "toma, para tí, como sé que te gusta tanto leer". sí. todo el mundo sabe que me gusta leer, pero casi nadie sabe QUÉ ES lo que me gusta leer. pero bueno, a veces te dan sorpresas. "la elegancia del erizo", por ejemplo, me sorprendió, y es un tochoventas. así que, siempre que haya tiempo, yo me los meriendo todos. toda página impresa. aunque a veces, al acabar alguno, piense que he perdido el tiempo que podía haberle estado dedicando a otro autor...

m.eugènia creus-piqué dijo...

Hola guapísima, te diré que cuando leía mucho con lo que más disfrutaba era con los Best Sellers, me los tragaba todos, habian que me gustaban y otros no tanto, pero pasaba unos días maravillosos disfrutando de su lectura, leo para entretenerme y pasarlo bien, ahora tengo la vista mal y casi no puedo leer libros.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Estoy de acuerdo contigo. También leo alguna vez esos libros de venta masiva, pero prefiero un libro que me aporte algo interesante para mí.A veces esos libros no consigo terminarlos porque me aburren, debo ser un bicho raro.
Me gusta mucho pasar por aquí, siempre encuentro algo interesante.
Besicos

Alberto López Cordero dijo...

Yo compré el otro día "La sobre del viento" de Zafón. En realidad ni sé porqué razón, pero entre otras lecturas para el mes vacacional que será en septiembre, quería algo de eso, un best seller que ha leído muchísima gente, pero que a mi en principio no me atrae mucho. El resultado, dentro de un par de meses.

Diana Puig dijo...

Hola cecilia, no te enfades conmigo por el tema de Montilla, yo expongo una noticia y sobre ella intento dar mi opinión. Esto realmente viene provocado por la gran presión que hay ahora mismo con el catalán porque tienes que pensar que a mucha gente se le exige un nivel alto de catalán para trabajar...(que puedes o no estar de acuerdo), ¿porque no ocurre lo mismo para otras personas..?, no se pueden imponer unas leyes para unos y para otros no...pero claro el hecho de tener buenas influencias y buen puesto te excluye de las obligaciones. De ahí tal vez el motivo de mi opinión. No tengo suficiente información para saber si hace bien su trabajo (no deja de ser un político)...hablo de lo que considero que no es justo ya que no jugamos las mismas reglas, puedes leer el comentario del anónimo que tengo en el escrito y el de Ana, ahí también se refleja el problema, también digo que lo importante es el esfuerzo que uno hace, por lo que he pedido disculpas ya que no queda bien reflejado lo que quería expresar con el artículo, que no es más que la ironía del asunto.
He de decir que yo vivo en Ibiza y he decidido hablar su lengua, escribirla y entenderla tanto como mi lengua materna el castellano y solo consigo enriquecerme y sobre todo por respeto a la gente de aquí, no estoy de paso, vivo aquí toda mi familia es ibicenca, amigos...etc, que menos que intentar adaptarme a ellos...un abrazo Cecilia y me encanta que seamos sinceros, así es como realmente se aprende, un abrazo, didi.
Te lo escribo aquí el comentario ya que tengo seguridad de que de esta forma lo leéras

Maria dijo...

Lo bueno que tienen los best sellers es que siempre hay alguien que lo ha leído y te lo recomienda, o no, que te lo presta, o no. Y si no te lo presta, quizás merezca la pena comprarlo o buscarlo en la biblioteca, o incluso esperar aún un poco más para ver que opinan otros.

Antònia P. dijo...

Yo los llamo "libros de piscina o de playa".
Acabo de terminar Los pilares de la Tierra. Es entretenido.

Marian dijo...

Para todo tipo de libros hay un momento adecuado y a veces esas lecturas más livianas vienen bien durante un viaje, o en la playa, en fin en lugares donde no se necesita gran concentración y a la vez uno necesita un poco de distración.
En cuanto a los clásicos a mi también me gusta leerlos, la buena literatura nunca pasará de moda y una disfruta bastante junto a un buen libro.
Un abrazo.

Sonia dijo...

Que tema más controvertido y divertido, si esto de los bestsellers. A mi me pasa como a uno de tus comentaristas que me gusta saber de que trata antes de dar una opinión pero también es cierto que muchas veces no he llegado a acabarlo, simplemente porque dejó de interesarme y ya hace tiempo que decidí que el poco tiempo que ahora puedo dedicar a leer tiene que ser en algo que realmente me interese.
Un saludo