miércoles, 22 de abril de 2009

La fiesta de los libros

Entrar en la librería sin apremios ni recados, pasearse entre las estanterías, detener ante los mostradores para revisar los títulos que se exhiben, abrir un volumen por una página intermedia y leer despacio un párrafo, un capítulo, para comprobar el estilo del autor y sondear el interés del argumento… Es un hábito de muchos lectores a los que seducen los escaparates de las librerías, la visión de tantos libros de vistosas portadas apilados a lo largo y ancho del establecimiento.

Dicen que el título de la portada puede ser decisivo a la hora de escoger una novela para llevarse a casa. Que si es original o llamativo, el libro tiene muchas posibilidades de captar a uno de esos lectores animosos que entran en la librería sin un objetivo concreto, dispuestos a llevarse a casa lo que les atraiga o les sorprenda. No suele ser este mi caso. No suelo ser de quienes se dejan embaucar por un título más o menos atractivo, porque he comprobado que a veces éste no responde al contenido de la obra, sino que es, más bien, un eslogan, una contraseña publicitaria. Tampoco me fio totalmente de los resúmenes de la contraportada: aunque intentan dar pistas sobre el argumento y proclaman el afán del autor y la eficacia de su empeño, estas reseñas también huelen más a elemento proagandístico que a reseña literaria, eludiendo razonamientos que permitan al posible lector averiguar la técnica narrativa o las estratagemas artísticas del escritor.

A mí me tira más ser de los que se pasan largos ratos en las librerías examinando ejemplares, leyendo fragmentos, consultando índices, buscando libros que nunca se anuncian en los periódicos, las novelas que no han ganado ningún premio, las que no están rubricadas por autores que aparecen en las pantallas de televisión, las obras que no consiguen ser incluidos en los suplementos culturales de los diarios. Y he conseguido ciertos hallazgos. Obras estupendas de las que antes no sabía que existían.

¿Compraríais vosotros un libro sólo por el título o la ilustración de la portada? ¿Sois de los que entrais en la librería sabiendo de antemano lo que vais a comprar? ¿Os gusta rebuscar, husmear entre las páginas, descubrir autores sin fama?



Esta semana los libros salen a la calle para atrapar a sus lectores.
La gran fiesta del libro, que coincide en los calendarios con la fecha del entierro de Cervantes, el 23 de abril de 1616, saca de las estanterías de los comercios y los almacenes miles de volúmenes que son una tentación para quienes transitan por las calles y las plazas.

En Cataluña se celebra en esta fecha a su patrón, Sant Jordi. La jornada se pinta de multitudes que pasean por la ciudad con sus libros y sus rosas en las manos. Es un verdadero canto a la lectura, a la creación literaria, al arte de escribir, al regocijo de leer. En otras ciudades imitamos esa costumbre tan sana y celebramos la fiesta comprando alguno y asistiendo a ciertos actos que se organizan en librerías, entidades culturales y espacios públicos.

Esta entrada va dedicada a Josep Estruel, un buen amigo que ha contado en su blog el origen la fiesta y nos ha transmitido esa alegría de leer que os deseo a todos para mañana. Y para todos los días del año.

33 comentarios:

Antònia P. dijo...

Cecilia, aunque en Catalunya no es festivo nadie trabaja. Tal vez sea uno de los días más bonitos del año.
Las calles se llenan de personas que van de parada en parada husmeando, ojeando y hojeando libros. Los puestos de las rosas se intercalan entre los de los libros.
El ambiente es totalmente festivo. ¿Sabes que suelo conservar la rosa de un año hasta el siguiente?
Pienso pasear sin prisa por la calle Mayor de Lleida y por la Rambla de Aragón y si coincido con la hora del vermut literario, quizás pedir alguna firma de cualquier autor local.
Pep Coll me gusta mucho. Siempre saca algún libro encantador. Mi preferido es el titulado: Què farem, què direm? basado en una leyenda pirinaica sobre unos duendecillos que viven en los canutos de las agujas y que realizan trabajos imposibles: els minairons.
Feliz día del libro, feliz día de Sant Jordi a todos.
Un beso.

Merche Pallarés dijo...

¡Me encanta esa tradición catalana! Me parece una de las más bellas fiestas que existen en este país. Yo tambien disfruto entrando en librerías y husmeando libros. Me puedo pasar horas... ¡Feliz dia de Sant Jordi a todos! Besotes, M.

Marcelo dijo...

"No juzgues a un libro por su tapa, ni a un hombre por su profesión"

Mita dijo...

Qué suerte tienes, Ceci.
Es un placer que echo mucho de menos aquí, las librerías me inundan siempre de otras lenguas. Casi he conseguido con el paso del tiempo, sentarme y disfrutar de las librerías alemanas, pero son pocas en las que me siento en casa.
En el piso de arriba de mi despacho está la biblioteca de filología...es un buen rincón sustitutivo.
Besos

begoyrafa dijo...

Lo mío depende de las ocasiones. Tengo algunos autores de cabecera de esos que en cuanto sale un título nuevo me voy a la librería a comprarlos. Otras veces acudo llevado por las críticas en periódicos o en radio, pero a veces también me gusta perderme en una librería y esperar a que un libro me encuentre a mí.
Un abrazo
Rafa

Mari Carmen dijo...

Si por mi fuera, me los llevaría todos, tan lindos aparecen expuestos en los mostradores, en los estantes. Luego, lo sé, hay mucha morralla, por eso no suelo comprar un libro a la ligera. A veces me he guiado por alguna referencia de amigos o de un periódico y luego el libro no me ha enganchado, y en otras ocasiones, un librito que aparecía casi desvalido, en un rincón, ha resultado maravilloso.

Un título, una portada llamativa no es sinónimo de literatura atrayente.

Un abrazo y ¡vivan los libros! Amigos salvadores donde los haya.

Anita dijo...

Lo confieso, no soy muy lectora, aunque realmente leo lo que me recomiendan.

Curiosamente, en el instituto o la facultad lo pasaba mal cuando nos obligaban a leer simplemente porque habia que examinarse de ello.

Creo que por esa razón, cuando decido leer algún libro, lo hago con ganas y porque realmente pueda disfrutar de ello.

Muakks encuadernados

Álvaro Dorian Grey dijo...

No puedo pasar por delante de una librería sin entrar en ella. Suelo llevar una lista con lo que quiero pero, al final, salgo de la librería sin ningún libro de la lista y con varios en la bolsa...
Puede ser llamativa la portada o el título pero sin leer la contraportada y echarle un vistazo antes... ná de ná.
saludos y salud

Rachel dijo...

a mi me encanta entrar y buscar, husmear, a ver qué me dice el libro, pero suelo decidirme rápido, si me llega algo ya está aunque no tenga recomendación, me dejo guiar por mi. Vi la entrada de josep, preciosa, es un día muy especial en Catalunya, aquí en Ibiza hay lo que se llama la semana del libro, pero cómo me gustaría estar allí para pasearme y comprar la rosa, el libro...qué maravilla.
Me ha encantado la forma de narrar el primer párrafo, has descrito lo que suelo hacer jeje. Salvo cuando voy a por algún libro que me hayan recomendado.
Besitos,
Rachel

angela dijo...

Cecilia, me encantan esas librerías grandes donde como tú dices te puedes pasar la tarde husmeando libros, perdindote por sus hojas ´para ver si te atrae o no te atree lo que dice el autor...He vivido los foros literarios cuando estaba en el colegio y ahora los añoro... Con ellos he aprendido mucho... En mi ciudad hasta mayo no se celebra la feria y siempre busco y rebusco libros antiguos ... Una vez me compré un libro de epístolas de un soldado de la 1ª Mundial que escribio en la cárcel.... Lo guardo como un pequeño tesoro porque me fascinaron sus cartas, en una de ellas hacía recordaba a sus alumnos de filosofía....Poco a poco descubrí que era un profesor anónimo pero con una prosa y una puntuación excelente. Amo los libros y, seguiré haciéndolo.Un abrazo y tú que puedes piérdete por la feria sin prisa....Angela

Fotopaco dijo...

Yo sí compro libros por su aspecto, los de fotografía :)
Por lo general me fío de autores que conozco, de recomendaciones, o si la reseña de la contraportada me llama la atención. Hace muuuuchos años descubrí a Juan Madrid por un libro que me encontré en la calle, Los cañones de Durango, que no tiene nada que ver con el personaje que más me gusta de él, Toni Romano, pero que me valió para fiarme del autor la siguiente vez que di con un libro suyo.

Un saludo

m.eugènia creus-piqué dijo...

Preciosa fiesta la del Libro, yo era de las que entraba sabiendo claramente lo que iba a comprar, iba directa al grano,no he sido nunca de pasar largos ratos en las librerías buscando y buscando, como que ahora no puedo leer dado que mis ojos están fatal pues ya no compro nada, es una lástima, disfrutaba muchísimo con la lectura.Que pases un feliz día de St.Jordi Cecilia.

Proyecto de Escritora dijo...

Pues verás, por un lado me gusta husmear y curiosear, pero normalmente eso lo hago en las bibliotecas o en mi curro, que es donde me hago con títulos mas raros y menos comerciales. Cuando voy a librerías a veces me dejo llevar por cubiertas y títulos que me llamen la atención o libros qu eme hayan recomendado.
Besos!!

Cornelivs dijo...

Me encanta, amiga Cecilia. Sencillamente me encanta entrar SIN PRISAS a una buena libreria o biblioteca, y pasarme un largo rato leyendo y consultando libros.

Me gusta tu post.

Un abrazo.

Eva dijo...

Hola Cecilia,

No es la primera vez que te visito pero si la que comento,Sant Jordi me pilla lejos ahora, que nostalgia me encantaría pasear por las paradas y comprar libros para regalar ¡ Me encanta !

Me parece que fue en un libro de Murakami si no recuerdo mal, donde el personaje decía que no vale la pena leer un libro que tenga menos de cuarenta años, porque si había sobrevivido a pesar de los años era bueno. Y no le faltaba razón! lástima que el libro de Murakami no pude acabarlo no tuve valor y lo aparqué.Hace tiempo que dejé de comprar los libros expuestos en primera fila, con cartelitos de 6ª edición que luego me dejan igual.

Me encantan las librerías, y me gusta pasar mucho rato ojeando como tu dices, en Rusia que es donde vivo no faltan, pero soy vaga y aunque debería leer en ruso sobre todo para mejorarlo je, je no me resulta interesante un libro que no sea en castellano.

Por eso mi gozo en un pozo, tengo que esperar a estar en España para disfrutar de las librerías. Me gusta tu blog, volveré con tu permiso.

Eva dijo...

uy, para ser mi primer comentario que pesada verdad?

Selma dijo...

El 23 de abril día Festivo por excelencia en Catalunya, es mañana día laboral... ¡Qué distinto es cuando cae en sábado o Domingo!
Pero allí estaremos al salir del curro...

Feli(ces)z día(s) de lectura,todo el año!

Besitos con perfume de rosa y tinta fresca...

Abuela Ciber dijo...

Interesantisimo lo que comentas y que grato como lo conmemoran, por acá se realiza anualmente La Feria del Libro pero no es tan pintoresco como lo expones tú.

Acá se ubica en un predio de dimensiones importantes y se presentan todas las librerias y editoriales, asi mismo artesanias de muy buen nivel.

Librerias grandes ya quedan pocas y se han disgregado en espacios más pequeños que pueblan mucho las galerias y shopping.

Naci en una librería la más grande en una ciudad del interior, asi que amé los libros su encanto y aroma y textura desde pequeña.

Penetro en cualquiera de ellas y me dejo llevar por las estanterias o mesas y en alguna forma el libro indicado se hace presente, aunque algunas veces voy directo a comprar alguno que me han recomendado.

Por suerte por donde vivo hay varias bibliotecas comunitarias y eso permite leer sin que mi economía se resienta.

Cariños.

josep estruel dijo...

Hola CECILIA.
Muchas gracias por tu dedicatoria,
para mi es un honor viniendo de ti.

Tradicionalmente aqui en Catalunya,
el dia de Sant Jordi también es el dia de los enamorados,(no es San Valentín) y ya sabes que la costumbre es regalar un libro y una rosa.(el pasado año se vendieron unos seis millones)
Es una fiesta que se vive en la calle. Incluso las bibliotecas salen con sus libros a la calle, igual que los Centro Culturales o los Institutos.
Cecilia, lo que podríamos hacer el proximo año es cambiarnos de ciudad. Tu vienes a Barcelona, y yo me voy a Madrid.
ANTONIA P. lo describe muy bien.
Por Sant Jordi, todos trabajan, pero es fiesta. Fiesta grande.
Cecilia, de nuevo te doy las gracias por todo.
Un beso.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Lo mismo te deseo a tí.
Tampoco me fio de los libros que son los que nos quieren vender, ¡me he llevado muchas desilusiones! y siempre que tengo tiempo, husmeo. A mí me gustan mucho los libros que no hacen ruido. A veces me pregunto si seré un bicho raro por no haber leido "El niño del pijama a rayas", "la catedral del mar" y algunos otros por el estilo.
Besicos guapa.

Carlos Felipe dijo...

Puedo recomendar un libro? Supongo que sí:

El misterio del Solitario - Jostein Gaarder. Merece la pena, de verdad.

dudo dijo...

Reconozco que tengo predilección por los clásicos contemporáneos de la editorial anagrama: esos libros de bolsillo, rojos, naranjas, rosas... todos mis volúmenes de Buckowski son de esa colección. A veces entro en la librería, me dirijo a la estantería donde están los colores de anagrama y escojo uno al azar.
Por lo demás, los bests sellers no me llaman. Me gusta ojear autores desconocidos, o de culturas lejanas, o jóvenes de los que nadie ha oido hablar... y sí, abro las páginas y leo un trocito. Y la mayoría de las veces no me puedo ir a casa sin él. (En la biblioteca hago lo mismo).
Felíz día!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

leamos, leamos siempre

Cigarra dijo...

Me estoy frotando las manos de gusto de pensar que hoy no tengo nada urgente que hacer, y ya están puestos los tenderetes en Recoletos, de la feria del libro antiguo. En cuantito salga de trabajar, que me queda un ratito, me pierdo en esa actividad que tan bien describes, husmear, hojear, ojear, descubrir... ¡qué placer!
Respecto a tus preguntas, tengo que reconocer que alguna vez he comprado un libro por el título, y muchas veces he ido con prisa, a tiro hecho, por un libro concreto que quería regalar o leer, pero mi tendencia natural es aprovechar el pretexto de la compra de un libro para rebuscar, investigar, dejarme picar la curiosidad, ... y acabar comprando mas de uno!

Diguidigui dijo...

Feliz dia :) los amantes de la lectura tendrian que estar contentos, menudo ambiente se respira...

por cierto, aviso de mi retorno a mi antiguo blog, si tienes problemas para acceder... avisa, gracias!

Alberto López Cordero dijo...

Pues de todo un poco. He comprado libros por su atractiva portada, por su breve resumen de la contraportada, por recomedación, por iniciativa propia, y sobre todo, lo que más me gusta es descubrir por mí mismo una pequeña joyita de la cual desconocía su existencia.

Abuela Ciber dijo...

Cecilia

Te deseo un fin de semana que colme tus sueños!!!

Cariños

manuespada dijo...

Cada vez que entro en una librería salgo arruinado, porque me llevo un montón de libros. La última vez me dijo el librero que me va a poner en una lista de esas que tienen en los casinos para no dejar entrar a la gente adicta al juego.

Fernando Manero dijo...

Hay una liturgia en torno al libro que permanece invariable al paso del tiempo. Prima el silencio, la mirada no se levanta, se centra en las estanterías, busca lo que no espera, encuentra sorpresas, se detiene en ellas, husmea, indaga, abre el libro, y lo cierra. Es un ciclo incesante, que puede llevar horas. Incluso en las Ramblas de Barcelona, donde he conocido esa experiencia en un par de ocasiones, la liturgia se repite y el silencio se impone en la dos primeras filas que miran a los puestos de venta. ¿Se lee más?, ¿se lee menos?. Al final las estadísticas enmascaran un hecho que no se puede medir: la atracción que el libro tiene como producto y como misterio.

Josefa dijo...

Es una de las fiestas de Cataluña, que más admiro,por ser un homenaje al amor y a la cultura.
Me encanta entrar en una librería y buscar libros que después no compro, por tener los ojos delicados y no poder leer.
La afición a la lectura la sustento, leyendo los blog que al ser cortitos, los escritos, no se me cansa la vista.
Besitos.

José María dijo...

Hola Cecilia. A la hora de elegir un libro, yo quizás sea más cómodo y me guío por los comentarios de quien los hayan leído ya. Si he de elegir alguno, suelo mirar el número de ediciones; el libro que se ha editado varias veces, se supone que porque es bueno.
¡ Viva la lectura !.
Un abrazo.

David Carrascosa dijo...

Yo siempre voy a la sección de Filosofía y raro es que no me lleve algún ensayo. También soy de los que compran de segunda mano de esas colecciones que salían en los kiokos, como las Grandes obras del Pensamiento, o algo así: hay muy buenos y muy baratos.

Besos (como libros)

Arcángel Mirón dijo...

Una vez (una sola vez) me dejé tentar por la portada y por el título.
Y resultó ser una maravilla.

Era "La interpretación del asesinato", de Jed Rubenfeld, Editorial Anagrama.

:)

Un abrazo, Cecilia.