miércoles, 7 de mayo de 2008

El quinto hijo

Que no había dejado que asesinaran a Ben, se defendía ella indignada, mentalmente, nunca en voz alta. Precisamente por todo lo que defendían ellos (la sociedad a la que ella pertenecía), por todo aquello en lo que creían, ella no había tenido más alternativa que sacar a Ben de aquel lugar. Y precisamente por haberlo hecho y por haber impedido así que le asesinaran, había destruido a su familia

Estoy a pocas páginas del final del libro que he metido en la maleta. Lo escogí cuando preparaba el viaje porque es de volumen reducido, poco pesado, y porque me dejó una huella positiva cuando lo leí hace años. Podía ser un compañero adecuado para las noches de hotel y los ratos vacíos que quedan en los viajes. Pero no recordaba entonces el terror, la desazón, la zozobra que siente el lector en ciertas páginas.

No estoy hablando de una novela de misterio, ni de crímenes. Estoy leyendo “El quinto hijo”, de Doris Lessing, la escritora que recibió el Premio Novel en 2007 y que unos años antes, en 2001, anduvo paseando por España para recoger el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

La historia comienza cuando David y Harriet, dos jóvenes con ideas paralelas, se conocen en una fiesta que les aburre y deciden emprender una vida familiar intensa. Compran una gran casa en las afueras de Londres y se ponen a la tarea de engendrar a los ocho hijos que desean. Las familias de uno y de otra asisten a los constantes embarazos de Harriet con cierto estupor. Pero a los prolíficos progenitores no les amilanan sus opiniones. Nacen los cuatro primeros vástagos en un plazo breve de tiempo. Las cosas marchan como David y Harriet han planeado. Pero cuando ella se queda embarazada por quinta vez, todo se tuerce. Desde que el feto empieza a moverse en el vientre materno, Harriet adivina que algo está saliendo mal.

Tenía la impresión de contemplar a través de él una raza que había llegado a su cima miles y miles de años antes de que la humanidad hubiese llegado a su etapa actual”, escribe Lessing. Ha transcurrido el tiempo, los hijos han crecido y se han refugiado en el hogar de los abuelos o en los internados. David se dedica a trabajar y a ganar dinero. Harriet sigue cuidando a su quinto hijo. ¿Quién es Ben? ¿Un extraterrestre, un primitivo, un animal?

Doris Lessing es una autora prolífica y comprometida con las causas en las que cree. Vivió su infancia y su adolescencia en Rodhesia, a donde sus padres se trasladaron a hacer fortuna. Sus críticas a los regímenes políticos que conoció de cerca le valieron la expulsión del área surafricana durante muchos años. Además es un icono de las reivindicaciones feministas.

También tiene sus detractores. Por ejemplo, el famoso crítico literario Harold Bloom, calificó el trabajo de Lessing de ladrillo y de cuarta categoría.

7 comentarios:

angela dijo...

He leido hace mucho tiempo un libro suyo que hablaba de su niñez en Africa, describe muy bien las situaciones, pero a veces se me hacía un poco pesado...si ha recibido el premio Principe de Asturias y recuerdo que leyó en nombre de todos sobre la pérdida y el olvido de las letras en manos de los gobiernos...Me encantó que defendiera el mundo de las letrashoy, muy olvidado...Un abrazo.Angela

fritus dijo...

Va a ir detrás de Muñoz Molina, pero algo caerá también de Doris Lessing. "El cuaderno dorado" está en casa, de hace años, y por empezar...mea culpa.

Un abrazo Cecilia.

memoria dijo...

Estaba pensando qué leer a continuación y me he asomado a ver si tengo éste que mencionas. No está en mi pequeña biblioteca, aunque voy a coger otro de Doris Lessing, que ya hace demasiado tiempo que la tengo abandonada. Y me anoto éste para el próximo viaje.

Gracias y un abrazo.

brujaroja dijo...

No lo he leído , pero no sé si ahora estoy para algo así, porque me da la impresión de que hay una atmósfera que brota de las páginas del libro y que puede asfixiar...
Abrazos,

Maria dijo...

Es todo un personaje desde luego. Me dijeron que tenía que leerla en otros tiempos y lo hice, pero confieso que no dejó huella. Tal vez haya llegado el momento de volver a hacerlo, y puede que logre entender por qué fué elegida para el Nobel cuando Graham Green sigue a la espera.

Mari Carmen dijo...

Me gusta de esta mujer cómo narra su vida en África del Sur y la de sus habitantes. Quizá porque tengo, en cierta manera, lazos que me unen a aquella tierra.

Me gusta su estilo y leeré más de ella, sin duda.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Ya se que esta entrada es antigua pero debía decirtelo. Ya tengo el libro de El quinto hijo y, proximamente, comenzaré a leerlo.
Saludos y salud