viernes, 24 de diciembre de 2010

Periodista Gabilondo

En este mundo actual de los medios de comunicación hay individuos de todas las clases y las calañas, desde los depredadores que acosan y sacrifican a los seres humanos que se les ponen a tiro para extraer lo que ellos consideran una noticia o una "exclusiva", hasta los jóvenes con ilusiones todavía intactas, que se pasan diez o doce horas trabajando en todo lo que les mandan por un sueldo que apenas roza el salario mínimo interprofesional, para provecho de las empresas y de otros periodistas "lumbreras" que se llevan la pasta, la fama y las prebendas.

Hay en esta profesión gente íntegra, que lucha contra los intereses de su medio procurando contar la verdad sin tendenciosidad, sin cortapisas y sin conseguirlo todas las veces, hay gente mediocre que se conforma con ir haciendo lo que se le pide y cómo se le pide con tal de ganarse un sueldo que necesita para sobrevivir, hay profesionales decepcionados, los hay ambiciosos y rastreros, los hay utópicos, los hay malignos, los hay pelotas, los hay valientes...

Y también los hay especiales. Periodistas que tienen un don para la comunicación, que poseen inteligencia suficiente para cumplir su papel con eficacia, para congeniar con su audiencia, aportándole datos sobre lo que desea saber y obligándola a reflexionar, para extraer la sustancia de la información que trata, para lograr la confidencia de su interlocutor en una entrevista, para darle un tinte de dignidad y servicio público a la profesión que ejerce.

Sí, estoy hablando de Iñaki Gabilondo. Uno de los mejores y más válidos representantes del periodismo actual en España.

Ayer terminó su programa en CNN+ clamando por la solidaridad y la resistencia a la resignación y a la anestesia colectiva, y agradeciendo a cuantos hicieron posible el funcionamiento de un medio de comunicación condenado a cerrarse.

Su último invitado fue el juez Baltasar Garzón que reclamaba la independencia del sistema judicial.

El poder político y económico relegará a los rincones a quienes pronuncien o busquen una verdad que pueda perjudicar a quienes lo detentan. Pero la verdad seguirá existiendo y, antes o después, alguien la sacará a la luz. Se llame Gabilondo, se llame Garzón o se llame Gumersindo.




lunes, 20 de diciembre de 2010

Marisela

Sabía que la iban a matar y se quedó allí, frente al palacio de gobierno, en cuyas dependencias no fue recibida cuando ella, una madre valiente, acudió a protestar porque el asesino de su hija, de 16 años, había salido sin condena de la cárcel.
Anoche pusieron en la televisión el vídeo de su muerte, una muerte anunciada, como expresaría García Márquez, una muerte en palacio, como escribe Lydia Cacho hoy mismo.

Lydia lo expresa con la cercanía y el dramatismo que la han convertido en una abanderada de la lucha contra los asesinos, múltiples y frecuentes, de Ciudad Juárez. Lydia conoció a Marisela, como a otras muchas madres, hermanas, hijas de mujeres asesinadas impunemente en México. Así que adjunto el enlace. Y un fragmento del artículo.

"Hace 15 años que viajo a Chihuahua; he documentado la ignominia de los malos y el poder de la sociedad civil, marché cruzando el puente y los parques al lado de mujeres valientes como Marisela. Aprendí a seguir creyendo a pesar de todo; descubrí de lo que es capaz una madre cuando su hija ha desaparecido, y aprendí que todas somos un poco madres de todas las niñas mexicanas. Nunca, en toda mi vida, he visto a una comunidad tan capaz de sobrevivir al dolor, tan unida a pesar de sus diferencias, tan fuerte para no darse por vencida, como Chihuahua y su Ciudad Juárez. En esa tierra he conocido a las mujeres más valientes, a los hombres más solidarios, poetas y académicos, periodistas y obreros. Secando las lágrimas con periódicos, con las manos unidas, nadie se dará por vencido en Chihuahua, eso quedó claro durante el sepelio de Marisela. Más allá de la indignación, de la ira, de la desesperación de este caso, la pregunta es: ¿cuándo los gobernantes de México tendrán la valentía y fortaleza de estas mujeres?"


Y estos son vídeos del terrible asesinato en directo. Si al menos esto sirviera para que los gobernantes, avergonzados, empezaran a perseguir a los asesinos.....



sábado, 11 de diciembre de 2010

Palomares en Wikileaks

Algunos informes de Wikileaks puede que rayen en el cotilleo. Puede que otros no desvelen nada que no se supiera o sospechase ya. A quien lee la prensa con cierta asiduidad no creo que le sorprendan determinados comportamientos de los gobernantes árabes con respecto a Irán o ciertas opiniones de los dirigentes estadounidenses respecto a los políticos españoles. Pero hay otros informes que ponen los pelos de punta.

La contaminación de Palomeras después de cuarenta y cuatro años y el desentendimiento del gobierno del país que dejó caer sobre tierra levantina material radioactivo son de esos temas que tenemos derecho a conocer, con todos los detalles anexos, los ciudadanos de a pie. Y ahora, gracias a Wikileaks, los conocemos.

Se han publicado reportajes sobre el asunto. Copio la entrada de uno de ellos, fechado en julio de 2007. 

El 17 de enero de 1966, el cielo de Palomares (Almería) vivió el mayor accidente con armas nucleares sobre población civil de la historia. Un bombardero estadounidense colisionó en vuelo con el avión- nodriza del que repostaba. Cayeron cuatro bombas termonucleares, más potentes que las de Hiroshima. Dos fueron recuperadas intactas y dos liberaron parte de la carga. Aunque parezca increíble, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) acaba de concluir el primer gran análisis detallado de la radiación en Palomares. No hay riesgo para la salud, pero la zona contaminada ha pasado de 90.000 metros cuadrados a 300.000 por el descubrimiento de una gran bolsa de contaminación radiactiva.

Wikileaks nos informa (nos descubre a todos) que el gobierno de Obama no se implica en la limpieza de los restos envenenados que dejaron allí sus antecesores, a pesar de las peticiones reiteradas de los ministros españoles. Que hace oídos sordos a un problema del que fue responsable el país que amparaba la dictadura franquista, un problema que, al parecer, no puede resolverse sin la intervención de la maquinaria estadounidense. 

No sé si esta filtración servirá para que EEUU cambie de actitud pero de lo que estoy convencida es de que tenemos derecho a saber lo que está ocurriendo en nuestro entorno, vivamos en Valencia, en Madrid o en Canarias.
Si quereis leer el reportaje, pinchad aquí. 

P.D. Los de Palomares dicen que sólo quieren olvidar. ¿No quieren que se limpie el terreno de radioactividad?

miércoles, 8 de diciembre de 2010

John Lennon

Cuando nos apostamos frente al edificio que hace la esquina entre la 72 street y Central Park West me di cuenta de que los más jóvenes no habían nacido todavía cuando en aquella acera, frente a la puerta del edificio, fue asesinado John Lennon, un líder musical al que todos, jóvenes y mayores, admiramos por igual. Porque han pasado ya treinta años de aquella tragedia. Parece que fue ayer cuando un loco con pistola se cargó al creador, pero han pasado treinta años.

Pienso ahora, al ritmo de una de mis canciones preferidas, que si Lennon hubiera sobrevivido al embate del loco y de sus balas, serían muchas más, docenas quizás, las composiciones musicales que habría inventado para regocijo de quienes disfrutamos con sus obras. Pienso que el loco, además de segar una vida, lo cual nunca tiene excusa, acrecentó su fechoría privándonos de esas músicas que nunca llegaron a salir de la cabeza o del corazón de John.

Un delito equiparable a quienes asesinaron a García Lorca o a Miguel Hernández, impidiéndoles materializar una gran parte de la obra que habrían realizado si aquellos salvajes no hubieran torcido su destino con su implacable afán de acallar voces contrarias a su ideología.

Nos queda el consuelo de los versos y de la música. Y nos lo aplicamos como bálsamo contra la indignación.