miércoles, 8 de diciembre de 2010

John Lennon

Cuando nos apostamos frente al edificio que hace la esquina entre la 72 street y Central Park West me di cuenta de que los más jóvenes no habían nacido todavía cuando en aquella acera, frente a la puerta del edificio, fue asesinado John Lennon, un líder musical al que todos, jóvenes y mayores, admiramos por igual. Porque han pasado ya treinta años de aquella tragedia. Parece que fue ayer cuando un loco con pistola se cargó al creador, pero han pasado treinta años.

Pienso ahora, al ritmo de una de mis canciones preferidas, que si Lennon hubiera sobrevivido al embate del loco y de sus balas, serían muchas más, docenas quizás, las composiciones musicales que habría inventado para regocijo de quienes disfrutamos con sus obras. Pienso que el loco, además de segar una vida, lo cual nunca tiene excusa, acrecentó su fechoría privándonos de esas músicas que nunca llegaron a salir de la cabeza o del corazón de John.

Un delito equiparable a quienes asesinaron a García Lorca o a Miguel Hernández, impidiéndoles materializar una gran parte de la obra que habrían realizado si aquellos salvajes no hubieran torcido su destino con su implacable afán de acallar voces contrarias a su ideología.

Nos queda el consuelo de los versos y de la música. Y nos lo aplicamos como bálsamo contra la indignación.

7 comentarios:

Laura dijo...

Hola Cecilia,

Lo mismo pienso yo d ela muerte de los artistas que más me gustan, me inspiran y me hacen sentir. Siempre decimos que el consuelo es que nos dejaron su legado, pero es inevitable pensar que, de no haber muerto tan pronto, nos habrían dejado muchas más cosas bonitas.

Un saludo

Raquel dijo...

Por eso siempre recordamos a los grandes que se nos fueron antes de tiempo y con ese tipo de muerte

Cornelivs dijo...

"Balsamo contra la indignación..." me ha gustado tu definición, ya lo creo que si.

Buen post.

Un abrazo.

José Núñez de Cela dijo...

Para mi es un día especial. Siempre lo recuerdo. Tantas cosas nos podría haber seguido regalando!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Era el anuncio trágico de que la época cambiaba.

Ferragus dijo...

Nunca sentí mayor simpatía por Lennon o sus producciones musicales; salvo un par de temas que de tanto darle la radio, al final terminas aceptando un valor musical. Sin embargo, nunca entendí cómo un imbécil se pudo arrogar el derecho a la vida de otro semejante. Al igual que hace treinta años, hoy lo siento por él y todos aquellos seguidores o simpatizantes que aún vibran con su legado musical.
Saludos, Cecilia.

Merche Pallarés dijo...

A mi siempre me mosqueó ese asesinato esteril... No creo que fuera el acto de un "loco" cualquiera sino un crimen bien planificado entre las bambalinas. Lennon era una china en el zapato del "establishment" americano. Ahora que sabemos, a través de Wikileaks, lo que se cuece, se dice y se hace en las grandes esferas, no me sorprendería nada que a ese "loco" le comieran el coco para que lo matase. Al igual que hicieron con los pilotos suicidas del 11-S. Besotes, M.