jueves, 2 de julio de 2009

Maruja Mallo

Sabemos pocas cosas de las pintoras españolas de principios del siglo XX. En las salas de los museos no hay muchos cuadros con firma femenina. Y en las antologías y estudios culturales de aquel periodo son escasas las referencias a su labor artística. Fueron contemporáneas de Picasso, de Juan Gris, de Gutiérrez Solana, de Sorolla... y acaso con ellos compartieron en alguna ocasión los muros de una exposición colectiva, las aulas de una institución o un ciclo de conferencias sobre las influencias artísticas que llegaban desde otros países europeos.

Una de las pintoras de la que sabemos algo más y de la que sí hemos visto algún cuadro es Maruja Mallo. En el Reina Sofía hay, por lo menos, tres obras suyas. Entre ellas, una colorista “Verbena”, de la que os pongo una pequeña reproducción bajo estas líneas.


Nacida en Viveiro, en 1902, Maruja era una joven intrépida, rebelde y ocurrente, que a los 20 años se trasladó a Madrid para estudiar Bellas Artes. Aquí se relacionó con las vanguardias artísticas, en ebullición entonces, y empezó a darse a conocer como pintora singular. En 1927, con veinticinco años, gestó “La mujer de la cabra”, a la que seguirían las Verbenas y la serie de Cloacas y Campanarios.

La guerra truncó su trayectoria. Maruja salió de España en 1937, asustada por las barbaridades que había visto en Galicia, donde la pilló el golpe de los militares. Y no regresó hasta 1963.

Durante casi tres décadas de exilio, nunca dejó de pintar. Nunca dejó de experimentar ni de ser aclamada en los países americanos que la acogieron y la honraron como a otros otros creadores e intelectuales que se marcharon cuando la democracia pereció en España.

En los años setenta y ochenta, Maruja Mallo logró que se la reconociera en su país como la pintora genial que era. En los años noventa se organizaron dos muestras antológicas, una en La Coruña y otra en Madrid, que reunieron varios cuadros de Mallo, procedentes muchos de ellos de coleccionistas particulares.

Cuenta José Luis Ferris en su biografía de Maruja Mallo (Temas de Hoy, 2004), obra tan llena de datos y referencias documentales como de lirismo, que la pintora vivió los últimos diez años de su existencia recluida en una clínica geriátrica de Carabanchel, en Madrid, apagándose como una vela que había sido resplandeciente y exótica en el pasado. ¡Qué lastimoso final para una mujer que tanto empeño le puso a la tarea de vivir y tanto lustre le dio a la tarea de crear!

Maruja Mallo murió el 6 de febrero de 1995 sola y, posiblemente, triste. De ella asegura su biografo, que fue "una mujer original, fascinante y transgresora que desbordó los márgenes de su tiempo y que incurrió, como advirtiera María Zambrano, en uno de los errores más destructivos e imperdonables: ser libre”.

16 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

¡Cuánta razón tuvo siempre nuestra María Zambrano, ella sabía muy bien el precio que tiene que pagar una mujer por su libertad!!! y digo "tiene", porque todavia no se ha conseguido a penas nada y las mujeres, tenemos que pagar muy caro el tener alguna independencia y libertar. Aún no se consigue apenas nada.
En cuanto a esta excelente pintora, como siempre, apenas si la conocemos y es realmente fabulosa.
Besicos muchos y gracias por sacar a la luz, tantas cosas necesarias.

Carmen dijo...

Maravillosa pintora Maruja Mallo y que no ha tenido la trascendencia ni el reconocimiento que merece su obra. Pienso, casi estoy segura, que si esa misma obra hubiera sido realizada por un hombre, hoy su reconocimiento sería mucho mayor. Lo creo.

En todo caso su historia fue una historia interesantísima y te agradezco mucho que nos traigas aquí su recuerdo. Lamentablemente hay pocas personas que lo hagan porque pocas conocen de su existencia.

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

No la conocía aunque su nombre me suena. Su estilo pictórico parece bastante indigenista seguro que influida por sus estancias en tierras americanas. Muy original.
¡Cuántas mujeres geniales y libres han pasado de puntillas por este país...! Besotes, M.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Hola Cecilia, hasta hoy Maruja ha sido una perfecta desconocida para mi, es que no me suena ni el nombre pero estoy completamente de acuerdo con Carmen, si hubiera sido un hombre quizás sería más conocida, como siempre Cecilia nos das a conocer a personas de las cuales muchos de nosotros desconocíamos totalmente.

ANABEL dijo...

Me conquistaste una vez más con la entrada. No conocía a Maruja Mallo y lo poquito que acabo de ver de su obra me ha fascinado. Es una pintura muy viva, no sé como expresarlo.
Con tu permiso me voy a echar un vistazo por la red.
Besos

danimetrero dijo...

No sabia nada de ella. me alegro de que destaquen a las mujeres artistas.
Sobre todo porque lo merecen sus pinturas, me han gustado.
buen findesemana

Miriam dijo...

Ser libre y ser mujer... y además dedicarse al arte, todavía es dificil Cecilia.
Aún hoy está la creencia que la mujer a nacido para ser madre y esposa.
Si desarrolla su arte durante su juventud, está bien... pero cuando tiene una familia, para la sociedad, aún hoy está no muy bien visto que siga desarrollando su arte.
Triste final para una vida plena...
Suena interesante esta biografía.
Besos

Selma dijo...

Duro es el precio que a menudo tiene que pagar las mujeres en el Mundo artístico.. Maruja es prueba de ello.. Confieso que la desconocía pero en algunos aspectos me recuerda lo Naïf de la pintura de Frida Khalo.. y por otro la rotundidad de Diego Rivera..Curiosamente ambos nombres. de por sí unidos, son los que me vinieron a la mente al ver esos cuadros.. pero las comparaciones suelen ser odiosas .. Maruja era Maruja Mallo con todas las de la ley!

Gracias una vez más por permitirme asomarme y aprender desde tu Balcón, Cecilia..

Besos, muchos..

alma máter dijo...

Me encanta la cultura que nos regalas.

Un beso.

David Carrascosa dijo...

Muchas gracias, Cecilia. La verdad es que soy bastante profano la arte pictórico. Me han gustado mucho os cuadros que nos has dejado de la homenajeada, como bien dices, condenada a ser libre.

Un abrazo!!

Antònia P. dijo...

Cecilia, me pasa como a Geni que esta pintora era hasta que he leído tu entrada una perfecta desconocida.
Las pinturas con las que has ilustrado el post me gustan, especialmente la segunda. La verbena tendría que verla al natural, sentarme delante y pasarme allí un buen rato.
Gracias por descubrirme a esta mujer LIBRE, cuya vida se truncó con la guerra y que tuvo un final tan absurdo.
Un abrazo

Cornelivs dijo...

Buenos dias de sabado, amiga.

Un beso...y feliz fin de semana...!

Ferragus dijo...

De calidez increíble sus pinturas. Siempre apoyada por sus amigos en el exilio, por nombrar algunos: Borges, Neruda, Alberti, entre otros. Participó activamente en el movimiento cultural que se daba en America, por esos años.
No creo (y así lo espero) que haya muerto triste. Alguien que realizó tanto, y de manera honesta, simplemente cierra sus ojos tranquilos a este mundo.

Un beso, Cecilia.

Raquel dijo...

Efectivamente, no sabía nada de ella. Será mejor que me ponga al día.
Y sabia Maria Zambrano, sí.

Anónimo dijo...

Maruxa Mallo era tremenda. A mi, personalmente, me gustan sobre todo las pinturas de su época "cloacas y campanarios". Fué contemporanea de los grandes de nuestra cultura y tengo la certeza de que, de no ser mujer, estaría a la misma altura que dalí, de chirico, ....
En viveiro, donde nació, han abierto un museo hace relativamente poco tiempo, pero no me ha dado tiempo de visitarlo para poder contar que tal está.

Ferragus dijo...

Hoy salió publicado un artículo de Maruja Mallo, publicado en El País (punto com) y recordé esta entrada. Un saludo, Cecilia.