miércoles, 18 de febrero de 2009

Concierto en el Conservatorio

Os propongo un paseo por las inmediaciones de la calle Atocha y de la glorieta que, aunque su rótulo es Emperador Carlos V, todos llamamos así.

Aquí al lado, entrando por la calle de Santa Isabel, está el Museo Reina Sofía, un magnífico edificio lleno de arte del siglo XX, cuya fachada es fácil de reconocer por las dos torres de cristal por las que ascienden los ascensores hasta sus pisos más altos.

Pero no quiero que nos detengamos hoy aquí, sino que atravesemos esta plazoleta invadida por turistas que acuden a visitar el museo y por vecinos de la barriada, que toman el sol o cuidan de sus niños pequeños. Quiero que acerquemos a un edificio situado en uno de los laterales.

En la puerta principal del caserón, que hace el número 2 de la calle Doctor Mata, vemos el rótulo que lo identifica: Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Este es nuestro destino esta tarde.

El edificio fue diseñado hacia 1769, por Francisco Sabatini arquitecto a quien el rey Carlos III había encargado los planos para un Hospital General que agrupase los distintos dispensarios, sanatorios y clínicas que se extendían por la capital. Del proyecto total, sólo llegaron a levantarse la parte que hoy ocupa el Reina Sofía y este otro inmueble dedicado a la enseñanza musical.

Sus dependencias se desligaron del Hospital General para albergar el Hospital Clínico de San Carlos a mediados del XIX. En sus salas se instruían los alumnos de la Facultad de Medicina, situada en la calle Atocha 106. Hasta que médicos, profesores y aulas se trasladaron a la Ciudad Universitaria, donde están actualmente.

En 1990 se inauguró el edificio como Conservatorio. Sus volúmenes interiores se los reparten cinco aulas grandes, 35 medianas, 27 cabinas de estudio, dos auditorios y varios espacios para servicios pedagógicos y administrativos. El número de alumnos ronda los mil cuatrocientos. Pero no hemos venido hasta aquí para hablar de ellos.

A lo que venimos es a escuchar un concierto organizado en homenaje al compositor navarro Agustín González-Acilu en ocasión de su 80 cumpleaños. A escuchar a Diego Fernández Magdaleno, que toca el piano con una maestría que nos embelesará. Os lo aseguro.

Entremos ya que están a punto de dar las ocho y el concierto va a comenzar.

La foto es de Alejandro Blanco. La he hallado en Flickr

21 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Uy aue suerte! Espero que lo hayas disfrutado mucho, ya nos contarás.
Besicos muchos guapa.

Marcelo dijo...

Me diste ganas de estar ahí. De veras!

Mita dijo...

Pues es una de mis zonas favoritas.De ahí para arriba, me gusta mucho Lavapiés!
Besos

Merche Pallarés dijo...

¡Otro maravilloso concierto de nuestro querido DIEGO que me pierdo! Has hecho una fantástica introducción a los alrededores y al edificio. Enhorabuena querida Ceci. Muchos besotes, M.

Beatriz dijo...

Cecilia qué suert tenerte para que, de vez en cuando, me llevs de paseo de nuvpor Madrid....hace más de 6 años que no vivo allí y a veces se echa tanto de menos.....no he oido a diego tocar, pero lo voy a buscar!!! Un beso. Bea

Álvaro Dorian Grey dijo...

Fijaté las veces que he pasado por allí y nunca me había parado a saber que edificio era ese.
¡Qué grata sorpresa!
Gracias.
saludos y salud

Rachel dijo...

se me pusieron los pelos de punta...qué ganas de poder acompañarte, has descrito las inmediaciones del conservatorio perfectamente y dándome la sensación de estar ahí contigo. Me dejaste con las ganas de saber qué tal el concierto.
Besos,
Rachel

Diego Fernández Magdaleno dijo...

¿Vas a ir? ¡Qué alegría!
Besos,

Diego

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Qué suerte poder estar con Diego y escucharle tocar. Saludos a los dos.

m.eugènia creus-piqué dijo...

No podré ir pero me quedo con ganas Cecilia.

Fotopaco dijo...

Nunca me había parado a pensar la historia de ese edificio; bueno, como de tantos otros que hay en Madrid. Creo que tengo alguna foto de él. La próxima vez que vaya por allí se las haré en condiciones lo archivaré por su nombre :)

Un saludo, y gracias por la info.

dudo dijo...

Si es que te voy a tener que dejar de leer, porque cada vez que te leo me dan unas ganas de Madrid que...

Rosa dijo...

El 106 de la calle Atocha... como muy bien dices, ahora es el Colegio de Médicos. El edificio por fuera un poco desastre... pero por dentro, una auténtica maravilla.
Hermosísimo!.
Un abrazo.
La próxima vez que vayas por allí, infórmate como puedes ver el edificio por dentro. Te aseguro que vale la pena.

Fernando Manero dijo...

Qué grato es sumergirse en el ámbiente que creas en tus descripciones y que tanto ayuda a descubrir lugares y descifrar secretos que a menudo pasan desapercibidos. Disfruta, Cecilia, de ese concierto, que será magnífico, y cuéntanoslo con la maestria con que sabes hacerlo.

Naveganterojo dijo...

El piano me gusta mucho, espero que lo disfrutaras.
Un abrazo

Selma dijo...

¡Qué envidia sana por este entorno tan bien descrito... y por asistir al concierto...
Un beso Cecilia...

Laura dijo...

Interesante. Para mi próxima escapada a la capi.
Un saludo

Miriam dijo...

Hay que me quedé con las ganas de escuchar!!
Si lo encuentras en súbelo.
BEsitos

Cornelivs dijo...

Me encantaría poder estar allí...

Debe ser extraordinario.

Un abrazo.

Mari Carmen dijo...

Lo cierto es que gracias a una amiga yo estoy descubriendo un montón de cosas de Madrid que desconocía. Es más, es que estoy paseando por esos lugares y ahora los miro con otros ojos :) Espero que disfrutaras mucho, Cecilia.

Un abrazo

Ferragus dijo...

Gracias por la encantadora propuesta, Cecilia. Es grato recorrer lugares de la mano de tus letras. Y sí, Diego Fernández Magdaleno, toca con maestría.

Besos.