sábado, 30 de enero de 2010

Contra el hambre. Primer aniversario

Tenemos que seguir gritando contra el hambre, contra la pobreza, la enfermedad, el abandono, la pérdidas de vidas humanas en tantos y tantos rincones de este planeta... Hace un año, a iniciativa de Cornelius, publicamos un manifiesto de solidaridad con los seres humanos que padecen miseria y hambre. A iniciativa, de nuevo, de Cornelius repetimos este mensaje cuando se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Ghandi.


MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD

QUIENES SOMOS: Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.

Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.

Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.

A QUIÉN NOS DIRIGIMOS: Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.

LES MANIFESTAMOS:

1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.

2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.

3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.

4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.

5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.

POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:

1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.

2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.

3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.

4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.

5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.

6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.

Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009"

jueves, 28 de enero de 2010

Empresario bocazas

La lectura de la prensa diaria no deja de sorprenderme. Algunas noticias son tan increíbles que, más que a la indignación, mueven a la risa.

Hoy, por ejemplo, leo que ese empresario modelo, que lleva unos meses apareciendo en las páginas de los periódicos por sus declaraciones y sus gestiones profesionales, el tal Díaz Ferrán, ha manifestado la conveniencia de que la edad de jubilación se retrase más allá de los 65 años. ¿Qué habrán pensado todos esos trabajadores de Air Comet que están en la calle por culpa de su mal hacer, la mayoría de los cuales deben andar por la treintena, la cuarentena? ¿Cómo habrán encajado las opiniones del tipo que les ha causado un gran quebranto económico y existencial?

Hasta donde yo sé, ni Marsans ni Air Comet son empresas modelos en cuanto a la situación laboral de sus empleados. La prueba es que la segunda ha caído en la ruina, y no porque hayan intervenido los enemigos políticos más feroces de Díaz Ferrán (él es muy amigo de la Espe, no se olvide el detalle), sino por la intervención de autoridades judiciales ajenas a sus polémicas relaciones con el gobierno español y los sindicatos.

Díaz Ferrán, el egregio empresario, debería cuidar más sus empresas y dejarse de hablar de despidos baratos, de retrasos en la jubilación de los trabajadores, y de situaciones políticas. Un tipo que arruina sus empresas, ¿cómo va a dar fórmulas para que no se arruine un país?

La foto la he cogido de la prensa. Del empresario no pongo foto, porque no quiero manchar la pantalla

lunes, 25 de enero de 2010

Primera lectura electrónica

Apareció en casa, junto a mi zapato, el día de Reyes.
Yo no lo esperaba. Mejor dicho, no lo esperaba todavía, aunque sabía que en el futuro lo tendría.
De una caja semejante a las que contienen bombones, salió un libro electrónico.
Dentro contenía cuatrocientas obras, la mayoría clásicos de todos los géneros. El Quijote, La Celestina, los episodios nacionales, novelas de Blasco Ibáñez, de Walter Scott, epopeyas medievales... miles de páginas almacenadas en un receptáculo de doscientos gramos, fácil de usar, fácil de leer, fácil de transportar de un lado a otro.

La primera lectura de una obra entera (todavía no he llegado a la última página) ha sido una experiencia que ha tenido rasgos cómicos y momentos de hechizo. Me he reído de mi misma cuando me he descubierto tocando la esquina del e-book para pasar a la página siguiente.
Y he conseguido que un viaje de varias horas en coche me resultara más llevadero gracias al libro electrónico.

No voy a desertar de los libros de papel, claro que no. Pero en ocasiones especiales, como es una salida de casa durante unos días, el libro electrónico me permitirá leer sin necesidad de ir cargada con un mamotreto o, en otro caso, con un ejemplar de letra diminuta.

Supongo que el soporte debe mejorarse, que se ampliarán sus funciones (que ahora no son más que las elementales), que se reducirá su precio en el mercado, que se facilitará la adquisición de obras nuevas en algunas librerías. Supongo también que algunos autores que no tienen cabida en las editoriales en papel podrán difundir sus creaciones para quienes tengan un e-book. Que algunos periódicos permitirán descargas matinales para que la gente lea la información del día en su propio libro.

Yo, de momento, estoy aprendiendo a transformar documentos para leerlos en mi aparato. Y lo estoy disfrutando.

Aquí os dejo unos enlaces con amigos que ya son usuarios de este moderno artilugio.
El primero, es un texto de La Acequia, de Pedro Ojeda, que de libros sabe un montón. El segundo es de la BrujaRoja de La vida en retales, donde se lee en papel y en pantallas.

lunes, 18 de enero de 2010

Historias de Madrid

Sí, hay muchas historias en Madrid, muchas historias de gentes, de edificios, de bares y tabernas, de rincones que esperan, solapadas entre el gentío y el bullicio de las calles y las plazas de esta ciudad trepidante, a que venga un periodista con curiosidad y afanes literarios y sea capaz de descubrirlas y plasmarlas en las hojas de un periódico o una revista. Muchas de esas historias son tan efímeras como el papel que las contiene, pero hay otras historias, redactadas con la solidez de un profesional de la comunicación y la sensibilidad de un poeta urbano, que merecen sobrevivir al tiempo, fijarse en la memoria de sus lectores y conservarse, cosidas en las páginas de un libro, en la mejor estantería de la casa de quienes aman el arte de la escritura.

Este es el caso de un libro del que el jueves, el día 21 de enero, se hablará en la sala cultural de Fnac, en la plaza de Callao. El libro se llama así, Historias de Madrid, y su autor es Rodolfo Serrano, a quien algunos conoceréis por su blog. Confieso que sólo he leído algunas de esas historias cuando se publicaron en la prensa, que no he leído la totalidad, pero puedo asegurar donde haga falta que Rodolfo es de los que escriben artículos que llegan al corazón del lector porque él pone el corazón en sus palabras.


A Rodolfo le debo estar en estas latitudes, él fue el que me convenció para meterme en el berenjenal de inventar un blog (hace ahora dos años casi exactos). La experiencia ha sido singular y fructífera, y a él siempre le agradeceré que me animara. Hoy me reconvenido porque últimamente estoy un poco vaga con las letras.

Intentaré enmendarme, Rodolfo.

lunes, 11 de enero de 2010

Enero de nieves



¡Qué hermoso espectáculo para contemplarlo desde un balcón, a salvo del frío y sin riesgo de resbalar y dar con las narices en el suelo!


Las calles están vacías, apenas circulan los coches y la capa blanca iguala las aceras y las calzadas.


Las televisiones informan de carreteras cortadas, de pueblos aislados, de intervención del ejército para llegar a algunos lugares inaccesibles desde esta tarde.

He sido capaz de asomarme para hacer unas fotos, a pesar del frío y de que la nieve seguía cayendo, sin parar. Un espectáculo tan extraordinario merece un cierto riesgo. Aunque mañana, cuando haya que salir temprano a trabajar, pufff, da un poco de miedo.

domingo, 3 de enero de 2010

Los cuentos de O´Henry

Jonshy y Sue son dos jóvenes pintoras que viven en un pequeño piso de Greenwich Village. Estamos en Nueva York a principios del siglo XX. Una epidemia de neumonía se filtra por las ventanas de los apartamentos baratos y se apodera de los cuerpos más débiles, de los organismos sin defensas, de los más expuestos al hambre y al frío. Jonshy contrae la enfermedad y se deja llevar hacia la muerte.

Las recetas del médico quedan sin efecto a causa de la pasividad de la joven pintora. Sue trata de animarla, pero no tiene éxito. Jonshy mira por la ventana y anuncia que morirá cuando caiga la última hoja de la enredadera que cubre la pared del edificio que se ve desde su lecho. Sue, alarmada, le confía su pena al viejo Beherman, su vecino del piso de abajo, un pintor borrachín y fracasado, que todavía no ha conseguido plasmar en un lienzo su obra maestra, la que le redimirá de la pobreza y el anonimato.

Sue consigue que Jonshy duerma unas horas y que sus ojos se desprendan de la enredadera. Cuando despierta, todavía queda una hoja sobre la pared del edificio cercano. Pasan las horas, y la hoja no se desprende. Jonshy empieza a recobrar fuerzas. Acepta tomar una sopa, peinarse, incorporarse sobre su lecho.

El viejo Beherman, mientras tanto, es trasladado a un hospital donde muere en dos días. En su casa se hallan sus instrumentos de pintor y una escalera que ha usado recientemente. La hoja de la enredadera sigue colgando, inmóvil, sobre la pared vecina. Sue comprende que la hoja que no ha caído no es real. Es la obra maestra del viejo pintor que ha fallecido para darle a Sue la vida.

Este cuento, bello y entrañable, está firmado por un autor que firma O´Henry. Encontré el libro "Cuentos de Nueva York" en la biblioteca pública a la que acudo de cuando en cuando, en unas repisas dedicadas a relato breve. Indagué sobre el autor y me enteré de que en realidad se llamaba William Sydney Porter. Nació en Carolina del norte en 1862 y su vida estuvo llena de avatares que, tal vez, influyeron en la esencia de su obra.

Si os apetece, encontrareis más cuentos en esta página.

Fotos LIFE.
Wall Street en
1886, por George B. Brainerd
Union Square en 1889, por Wallace G. Levison