domingo, 29 de mayo de 2011

En las plazas y con los libros

Seguimos con la vista puesta en Sol, en los chicos que no se dejan convencer por los arrebatos de quienes no comparten sus reivindicaciones, gentes que no entienden  los motivos de su protesta tal vez por haber hecho del conformismo su uniforme de diario, gentes otras que se sienten amenazadas porque si hubiera un mayor control democrático de su actividad pública, tal vez tendrían que apearse de sus pedestales y sus palacetes. Pero el campamento sigue ahí, machacando las conciencias de los que han provocado la protesta.

Caseta de Equipo Sirius, 181
Hoy también, si embargo, miramos en Madrid hacia el parque donde los libros se acumulan, se exponen, se ofrecen al lector, se abren para que salgan de su interior los personajes que los habitan, las frases que los engrandecen, las palabras que hilvanan sus páginas.... Libros ya conocidos y libros que no suelen estar en las estanterías de novedades de las tiendas porque pertenecen a editoriales modestas, a autores no afamados.

Caseta de Sílex Ediciones, 183.
La Feria del Libro es una gran fiesta donde se hace de todo: pasear, montar en triciclos, tomarse una caña o un helado, encontrarse a un amigo al que no se veía desde hace un montón de tiempo. Una fiesta en la que los autores firman ejemplares de sus obras recientes y antiguas, escuchan elogios de sus lectores, críticas a veces, preguntas que algunos se resisten a contestar y otros responden de mil amores. Una fiesta en la que se anuncian por los altavoces títulos de novelas que algunos paseantes no han oído nunca, nombres de escritores auténticos, que se citan a la par que los de ciertos personajillos que salen en la tele con frecuencia y que simulan haber escrito un libro.

De todo hay en esta feria multitudinaria, hay lluvia, hay sol, hay espontáneos que venden sus poemas, hay polen que provoca estornudos.... De todo.
 Una fiesta que no hay que perderse.


12 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Una de las cosas más emocionantes es que en las acampadas se prestan libros a quien quiera llevárselos.

Mercedes dijo...

Madrid está vivo, Cecilia.
De acuerdo en que la Feria es una fiesta, lo has descrito perfectamente, no hay que perdérsela.

Euphorbia dijo...

Cómo me gustan las ferias de libros. Animan cualquier tarde de domingo.
Un beso

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Tú que ahí estás esperoque la disfrutes mucho y luego nos cuentes todo.
Besicos muchos.

José Núñez de Cela dijo...

Uff. Cuanto tiempo sin aparecer por allí y cuantos recuerdos has despertado. Gracias por haberme trasladado un poco entre las casetas.
Saludos

Álvaro Dorian Grey dijo...

Protestas y libros. Que bello
saludos y salud

Mita dijo...

Qué envidia no poder estar estos días en Madrid...
Cuenta, cuenta...
Besos

Raquel dijo...

Sí, sigue contando un poco más, por favor.

Merche Pallarés dijo...

Habrá que leer ese "Viaje de Güendolina"... Besotes, M.

Antònia Pons Valldosera dijo...

La feria del libro es todo un evento. En estas ocasiones me da rabia vivir tan lejos.
Un beso

ANABEL dijo...

¿Usted cree que podría hacerme con ese libro? Ese, "El viaje de Güendolina". No me resisto y pondré rumbo a mi librería de cabecera.
Espero que hayas disfrutado de la feria. Lo de las personas vendiendo versos me ha llegado al corazoncito.
Besos

ANABEL dijo...

P.D. Una intimidad ¿Sabes como me llamaba mi santo cuando nos conocimos?: Guendolin. Ja,ja,ja. Me tengo que comprar el libro.