domingo, 6 de marzo de 2011

El circo de los tiranos

Si no fuera por la cantidad de sangre derramada en las calles y en los presidios de los países que gobiernan, por la cantidad de personas que son privadas de libertad y de posibilidades de supervivencia, si no fuera por las miserias, desgracias y calamidades que azotan a las gentes que viven bajo sus gobierno,s sería para troncharse de risa. Los dictadores del mundo actual, los insignes tiranuelos que el siglo mantiene en sus tronos de cartón, se intercambian constantemente elogios, contraseñas, barriles de petróleo, mercenarios y distinciones tan pintorescas como estas, de las que habla hoy en un artículo Moises Naím: "Premio Gadafi de los Derechos Humanos".

Resulta que Gadafi, ese personaje oscuro y sanguinario, que está asesinando en las ciudades y pueblos de Libia a hombres y mujeres que le piden que deje de tiranizarlos, ese tipo que manda a sus aviones a bombardear las plazas y calles del país, ese individuo le da nombre a un galardón que premia a quien se distingue por fomentar y proteger los derechos humanos. ¿Qué entenderá Muamar por derechos humanos? ¿El derecho a matar a quien te critique? ¿El derecho a encerrar en una celda a quien no te rinda pleitesía? ¿El derecho a apropiarte de los dineros de tus paisanos? 

(El Premio Gadafi de los Derechos Humanos), creado en 1988, se otorga anualmente a quienes "hayan colaborado de forma sublime en la prestación de servicios humanos destacados o en la realización de labores gloriosas en defensa de los derechos humanos" (sic). A Hugo le tocó en 2004 y a Dani en 2009. Unos años después, Chávez correspondió al reconocimiento del libio obsequiándole una réplica de la espada de El Libertador, explicando además que "Muamar el Gadafi es para los libios lo que Simón Bolívar es para los venezolanos". Casi nada", escribe este articulista hoy.

El circo de los tiranos, esos tipejos que se disfrazan de lo que les apetece en cada momento, que se envuelven en telas coloreadas, uniformes, y lentejuelas, que predican su esencia de enviados de los dioses o salvadores de la patria, que hacen piruetas en el trapecio para demostrar que están por encima del bien y del mal, de las presiones internacionales y de la decencia política, ese circo está costando mucha sangre. Por eso no hay espacio para la risa.
Las sandeces de Muamar y de sus vástagos, de Hugo, de Dani, de Mahmud, de Raúl y de otros que no se mencionan en el artículo, no dan risa por chabacanas y estúpidas que sean. Dan asco.

Ojalá que sus paisanos tiren abajo las carpas que los alojan, metan entre rejas a sus leones y manden al paro a los que ayudan a sostener el espectáculo día tras día.

8 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Es la impudicia de la política degenerada por la insensibilidad de los tiranos que ignoran y desprecian la realidad en la que viven al tiempo que maltratan y destruyen a sus ciudadanos. Y lo hacen porque se sienten tolerados, agasajados en ocasiones, atendidos y nunca rechazados con la contundencia que se debiera. A veces incluso se les rinde pleitesía. Representantes del Parlamento español han visitado al criminal de Guinea Ecuatorial, que se ha sentido así legitimado. Son dictadores pero, cuando interesan, dejan de serlo para convertirse en colegas aplaudidos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Demasiados intereses económicos y geoestratéticos -es decir, económicos- en la política internacional y en la tolerancia con los tiranos.
Besos.

Cornelivs dijo...

Esta tarde medio me he podido escapar de mis ocupaciones, estoy encantado de leerte de nuevo.

Me gusta tu post.

Feliz tarde de domingo.

Besos...!!!

Merche Pallarés dijo...

Estoy de acuerdo con FERNANDO y PEDRO. No se puede añadir más excepto que ese circo da asco. Besotes, M.

Laura dijo...

¿Y quién monta la carpa del circo?

http://blogs.publico.es/manel/files/2011/02/26febrero11Blog.jpg

Un saludo, Cecilia. Un gusto leerte y asentir mientras lo hago.

ROMO XIII dijo...

A veces me cambio de balcón por ver si diviso otro panorama más placentero, pero desde cualquier punto de mira, me encuentro al poder haciendo y deshaciendo a su antojo. Como dijo el poeta, "hay cosas que no tienen solución y esta es una de ellas".
Salud.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Mientras...te mando un fuerte abrazo.

JoséM dijo...

No hay nada más que decir que esos "tiranos" son títeres de los líderes mundiales. Esos guardadores de la paz y los derechos humanos han asesinado a más personas a lo largo de la historia que Gadafi en sus años de gobierno. Pero claro, nadie piensa en eso.