miércoles, 16 de marzo de 2011

Con Japón. Con Libia.

La situación terrible de los japoneses, vapuleados por las fuerzas de la naturaleza y amenazados ahora por el veneno de la radioactividad, ha arrebatado las portadas de los periódicos y de los informativos a la masacre de Libia. El mundo está conmovido por el dolor del país asiático, asustado por las consecuencias de los destrozos y de las fugas nucleares y ha dejado de mirar hacia el norte de África, donde un tirano trasnochado sigue bombardeando y acribillando a las gentes de a pie que han osado pedir que abandone el poder.

No nos olvidemos de los libios.

"Los peores augurios de los alzados contra Muamar el Gadadi en Libia se han cumplido hoy. Aviones de guerra del dictador han iniciado a primera hora del día el bombardeo de Bengasi, la segunda ciudad más importante del país y el feudo de los sublevados, según ha anunciado el coronel insurgente Faradj el Feyturi."

Al dictadorzuelo, que vio en Egipto y en Túnez el augurio de lo que le esperaba a él, no le ha temblado el pulso a la hora de promover una guerra para acabar con toda rebeldía en su país, por extensa y contundente que esta fuera. Su hijo anunció desde el primer momento que las protestas, si no se disolvían, podían conducir a una guerra.

Los ojos del mundo están puestos ahora en Japón, un país destrozado que intenta sobreponerse a la tragedia y a la amenaza nuclear. Mientras tanto, el coronel de los mil disfraces aprovecha las sombras para seguir matando a sus paisanos y seguir gobernando sobre sus cadáveres.
¿No podría haberse producido en el desierto un tornado que se lo llevase?




Josep me manda un enlace sobre el desastre de Japón, que pone los pelos de punta. Aquí os lo dejo. 


Y un último aviso para las japonesas. ¡Cuidado con las niñas que la caverna mediática tiene en Tokio a Sánchez Dragó como corresponsal!

3 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Si Cecilia pero esas cosas no pasan. Pasa que el poder arrasa con lo que construye para lucrarse, no hay más. En Japón, en Libia y al lado de nuestra casa, todo es igual, el grande masacra y los demás no se iestamos dormidos, si no podemos o ya nos han acostumbrado, ¡no lo sé!
Besicos muchos.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Mi solidaridad con las víctimas japonesas. Esta situación debe hacernos replantear muchas cosas, más allá del mero debate electoral.
En cuanto a Libia, es una situación paradójica y terrible, en la que la salida que se dará no será más que un nuevo conflicto.

José Núñez de Cela dijo...

Es todo tan terrible que tratamos de mirar para otro lado, pero, miremos donde miremos, al final volvemos nuestras miradas hacia estas dos realidades catastróficas y nos entra impotencia y miedo en el caso japonés e impotencia y rabia en Libia y mientras, ... esperamos... ¿a qué?.