martes, 23 de febrero de 2010

El agua vengativa

¡La de agua que está cayendo en toda la península!
La lluvia es un regalo y una delicia, no lo dudo, pero estos aguaceros excesivos, esta lluvia rabiosa que desborda ríos y arroyos, parecen más bien una venganza de la naturaleza agredida por la ambiciosa mano del hombre.

Hablando de agua y alejándome unos cuantos kilómetros de la península. Esta mañana diversos medios de comunicación informaban de que la catástrofe de Madeira, donde ya se acercan al medio centenar de fallecidos por las lluvias intensas, ha sido tan enorme por los excesos urbanísticos que en isla se han cometido años atrás.

"Geólogos y geógrafos han explicado que la deforestación de las montañas del interior ha favorecido el desbordamiento de los ríos. Los profesionales portugueses de urbanismo hablan de "planificación incompetente y descuidada", dice la página de Antena 3, por citar a alguno de los medios de comunicación que están informando del desastre.

Las riadas que derrumban casas y arrasan jardines, que arrastran vehículos y matan animales, que desbaratan pueblos y barriadas, dan argumentos a los ecologistas, naturalistas, estudiosos del clima y del suelo que siempre han avisado de que el agua vuelve a sus cauces naturales, por muchas barreras que se le impongan para desviar su curso. Construir edificios y poblaciones en terrenos arrebatados al agua es un riesgo que el ser humano no quiere asumir porque le mueve, casi siempre, la codicia y no la sabiduría.

La pena es que las víctimas de las catástrofes no tienen oportunidad de exigir responsabilidades a quien les vendió una casa en donde antes hubo un río, o a quienes construyeron una avenida o una carretera en una zona vulnerable a los embates del mar porque las excavadoras han vaciado las costas para asentar rascacielos y chiringuitos veraniegos.

Os dejo aquí el enlace con una información leída hoy, 24 de febrero, sobre el asunto.

La primera foto es de una página de promoción turística de Madeira. La segunda de El País.

9 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Ay, Ceci, la codicia de algunos desalmados es la causante de muchos de estos desastres, tienes mucha razón. Éstos sí que deberían ser encarcelados... Besotes, M.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Pues si Cecilia, el desastre de Madeira ha sido horrible, cuando lo veía por la tele se me ponía la carne de gallina, lo que va a costar arreglar todo el estropicio no tiene precio y si le sumamos lo más importante que son las vidas humanas pues ha sido una catástrofe, parece que vamos una detras de otra,Haití por el terremoto, Madeira y el sur de la península por las aguas....Estamos viviendo unos tiempos raros y difíciles.

J. J. Guerra Esetena dijo...

Aún recuerdo las inundaciones del Levante español de los años ochenta. Por entonces se habló del mal trazado de la autopista A-7, que actuó como un tapón impidiendo la llegada de las aguas al mal. Seguimos tropezando varias veces en la misma piedra. Saludos, Jesús

Álvaro Dorian Grey dijo...

llueve, y mañana, habrá sequía. Los desasrres naturales siempre agarran a los más desfavorecidos.
saludos y salud

Isabel dijo...

Así es amiga, no se le puede quitar a la naturaleza lo que es suyo. En Jerez, por ejemplo, todo lo que se ha inhundado, estaba en los márgenes del rio, y eran viviendas ilegales en su mayoría. El rio, ha buscado su cauce, y se lo ha llevado todo. Un beso

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Nos damos cuenta demasiado tarde del daño que le hacemos al planeta.

Cornelivs dijo...

Es increible lo que esta pasando.

Muy buen post. Voy para ese enlace.

Besos.

Mercedes dijo...

Muchas desgracias ocurren porque alteramos la natualeza, qué gran verdad.
Recuerdo una noche que no pude salir de casa de mi hermano, adonde habíamos ido a cenar, debido a la lluvia. Desde la ventana veíamos cómo la calle se iba convirtiendo en un caudaloso río, que poco a poco iba cubriendo el coche aparcado, nunca había visto nada igual. La cosa no fue grave, nos quedamos a dormir y al día siguiente todo había vuelto más o menos a la normalidad. Mi hermano vive en Cataluña, y su calle se llama Riera no se qué.

José Núñez de Cela dijo...

Como ejemplo, también puedo contar una situación personal. El lugar donde trabajo, un edificio mastodóntico mu modenno y todo eso, está colocado al final de un barranco cuyo nombre oficial es L'Aigüera (aigüa= agua, aigüera=avalancha?) los viejos del lugar están convencidos de que, pronto o tarde, el agua reclamará su sitio, a pesar de las obras de canalización y prevención realizadas... eso sí, cuando llueva mucho, ese día no vendré a trabajar...