sábado, 7 de febrero de 2009

Más difícil para los hombres

Quiero contaros hoy el caso de un hombre de mediana edad que tenía a su madre enferma y con una discapacidad progresiva. Todas las mañanas, el hombre se escapaba de su trabajo a la hora en que otros se tomaban un desayuno tranquilo, iba a buscar a su madre y la llevaba a un centro donde se le sometía a terapia de mantenimiento. En una ocasión, uno de sus jefes le ofreció al hombre un puesto de mayores responsabilidades laborales, con la condición de que ampliara su jornada laboral. El hombre lo rechazó, alegando que en caso de aceptarlo no podría atender a su madre. El jefe le recriminó su falta de profesionalidad, le acusó de displicente, le dijo que nunca llegaría a nada en su trabajo... Claro que, en este caso, el afectado, que era de edad madura y un tipo seguro de sí mismo y de sus decisiones, no se mordió la lengua y le replicó como se merecía. Y siguió cuidando de su madre como su conciencia y sus sentimientos le dictaban. Sin importale perder el ascenso de categoría y de sueldo.

Este caso es real, pero no es tan frecuente como el de las madres que tienen que hacer equilibrios y milagros para compatibilizar su horario laboral con la atención de sus hijos. Porque todavía son mayoría las mujeres que se ocupan de las tareas domésticas y de los menores de la casa mientras que el marido y padre antepone sus funciones sociales y laborales a sus compromisos familiares. Afortunadamente, el número de hombres que asumen sus cargas familiares en igualdad con las mujeres (en algunos casos, incluso con más dedicación que ellas) va aumentando progresivamente.

Hace unos años, era infrecuente ver hombres recogiendo a los niños a la puerta del colegio, comprando la fruta o el detergente en el mercado, empujando el carrito de un bebé por las calles. En el siglo XXI la imagen del papá con el niño es tan habitual que ya no sorprende a nadie. En las oficinas los hombres piden permiso para llevar a sus críos al médico, se cogen excedencias legales para quedarse con un recién nacido en casa y modifican sus horarios y sus vacaciones para que coincidan con los de los escolares. Hay padres consecuentes, desde luego. Pero también ellos tienen sus problemas.

Como dice un amiguete mío, si a una mujer que solicita tiempo para estar con sus hijos sus jefes (y sus compañeros) la despachan con malas caras y palabras ácidas, ¿qué no se hará cuando la petición venga de un individuo del género masculino? Chanzas, risotadas, bromas sobre su condición sexual… todo vale para machacar al osado que no pone su vida laboral por encima de la convivencia familiar.

Como dicen en la entrada anterior Pedro, Julia y Merche las mujeres pueden ser en este asunto tan intolerantes como los hombres. O más. Algunas mujeres son despiadadas con sus subalternos y con los compañeros cuando éstos tratan de "conciliar". Sobre todo, supongo yo, las que no tienen niños en casa ni parientes mayores a los que cuidar.

31 comentarios:

Mita dijo...

Espero que esto se convierta en algo habitual y normal. Es un alivio también para nosotras y una manera de engrandecerse los hombres.
Besotes

Carlos Felipe dijo...

Tenemos que asumir nuestras responsabilidades; el hogar de las mujeres es cosa de ayer, el mercado de trabajo masculino cosa del pasado. ¿Somos iguales los hombres y las mujeres? - no, porque ni los propios hombres entre sí ni las mujeres son iguales. Cada persona es un mundo y vive las cosas a su manera. Eso sí, los derechos y las obligaciones sí son los mismos y el que no quiera asumirlo, que marche al zoológico que allí le van a entender. Precisamente ése es el prblema: que el mono evolucionó tanto en su día que alcanzó los prinicipales cargos directivos de las empresas, y hoy todavía quedan algunos. Pero poco a poco los vamos sacando.

Un saludo

m.eugènia creus-piqué dijo...

Que bonita historia, ojalá se repitiera más, falta mucho todavía para estar en igualdad de condiciones pero con el tiempo y una caña....Referente a esas mujeres que nombras he conocido alguna y sí, son peores que los hombres, quiero pensar que necesitan imponerse para que no las pisen más de lo habitual, pero realmente hay algunas que dan miedo.

Fotopaco dijo...

Ya es algo normal ver a padres haciendo la compra, recogiendo a los niños, o cualquier otra tarea que se suponía femenina. Otra cosa es que si sigue habiendo un número mayor de madres a las puertas de los colegios sea porque el machismo femenino está mucho más arraigado que el femenino. Ya nadie se asombra ni se asusta al ver a un hombre hacer esas cosas. Yo vivo sólo y no se hacen sólas :)
Luego está esa otra realidad, que es la de los inmigrantes, que en esos temas vienen con décadas de retraso, o siglos en algunos casos.

Un saludo

ANABEL dijo...

Pues no sé si son mayores las críticas que recaen sobre hombres o mujeres. Lo cierto es que tendremos que asentarnos en aquello de trabajar para vivir y no vivir para trabajar, porque la vida es mucho más. Es cariño, responsabilidad...
La conciliación es compleja, casi una ilusión, pero son muchos los que se empecinan en que funciones, y me gustaría creer que será posible.
Un abrazo a todos los que se responsabilizan de los suyos, sean hombres o mujeres, y a todos los hombres que ya pasean sus carritos, comparten tiempo con sus hijos y esposas, más allá de ser meros espectadores de la vida de los que quieren.
Besos

Selma dijo...

... "Sobre todo, supongo yo, las que no tienen niños en casa ni parientes mayores a los que cuidar." O porque delegan en personas pagadas por ellas/ellos estos cuidados...

Mucho camino queda por hacer, en las mentalidades sobre todo para que no se vea diferencia alguna en que realicen las mismas tareas unas y otros...

Un beso, Cecilia

Laura dijo...

Esta claro, Cecilia, que la igualdad será el día en que no nos llame la atención ver un hombre en la puerta del colegio o en la frutería. La normalización de estos actos es vital para que yo no me sienta más responsable de mi casa y de mis hijos sólo por ser mujer.
Por encima de esta problemática, está el hecho de que tanto hombres como mujeres sigan teniendo tantas dificultades para conciliar trabajo y hogar. Está el hecho de que España sigue teniendo (y enorgulleciéndose, en algunos casos) un horario laboral penoso, con empresas que no permiten a sus trabajadores abandonar el puesto hasta llegadas las nueve de la noche o más, con mediodías en los que las ciudades se detienen a plena luz del día porque hay que reposar la comida.
Ayss, me cabreo hablando de estos temas y se me vienen a la cabeza las ayudas a la maternidad y paternidad de otros apíses europeos cercanos y tantas cosas que no me parecen complicadas y sí necesarias...
Gracias por escriv¡bir sobre estos temas.
Un saludo

Rachel dijo...

opino como tú, es cierto que hay pocos, cada vez más y empiezan a sufrir lo que hasta ahora sólo les pasaba a las mujeres. Espero que algún día llegue a normalizarse y sea un fifty-fifty, aunque creo que queda mucho por hacer. Esta historia que cuentas es enternecedora, este hombre tenía claras sus prioridades y así lo demostró, un acto de valentía y honestidad.
Besos,
Rachel

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Puedo asegurar, como dije en mi comentario a tu entrada anterior, que veo en primera persona las dificultades para conciliar la vida laboral con la personal.
Me gustan estas entradas tuyas, porque recogen matices que ya están en la sociedad, aunque no sean mayoritarios y a veces pasen desapercibidos.
La igualdad se conseguirá cuando también estos sectores puedan expresar sus necesidades y sus emociones sin verse despreciados.
Aún nos queda mucho camino por recorrer, pero el camino se hace andando.
Gracias por la sensibilidad de tu mirada.

Mari Carmen dijo...

Habrá que darles más tiempo. Las risas a costa del padre que tiene que ausentarse por atender a los hijos, dentro de unas décadas no tendrán lugar, estoy segura.

Buen sábado, Cecilia :)
Un abrazo

El Gulo del Norte dijo...

Se habla mucho de que hay machismo y tal, pero yo creo que lo que hay en general es un sexismo consistente en que se asignan ciertos roles y características a cada sexo, y se estigmatiza a quien no cumple con ellos. Se ve mal, por ejemplo, que un hombre se encargue de su familia "en plan niñera", y no que se quede en su trabajo para aportar recursos a la prole.

Es normal que se tienda a tener este tipo de prejuicios, pues estos llevan mucho tiempo en vigor, y hay tendencias de cada sexo que son mayoritarias. Pero claro, hay que tolerar que alguien pueda querer desplazarse de ese rol de género (qué poco me gusta la expresión "de género", parece propio de feminista flipada) que se le tiene asignado por defecto. Si se viese con mejores ojos que un hombre conciliase su vida laboral con la familiar, fliparíais de ver la cantidad de hombres que optarían por ello.

Maria dijo...

Este tema me hiere hasta los cimientos y una historia así es como un bálsamo en la herida. Es de agradecer que la hayas comaprtido. Un beso.

Arcángel Mirón dijo...

Me acuerdo del slogan del Coyote y el Correcaminos: "en su propia trampa se va a matar".

La cultura machista, la de hace años, educó a los hombres de una manera dura. Todos pagamos las consecuencias, mujeres y hombres.
Ahora, un hombre necesita ayuda. Y no se la dan.

¿Cuándo nos daremos cuenta de que el machismo (y su otra cara, el feminismo) no es cosa para tomarse a chiste?

Tere dijo...

Es cierto que ellos sufren la discriminación porque así dejan de ser tan "machotes" cuando realmente se completan como personas.
No consintamos que se convierta en costumbre el hacerles de menos porque quieran ser iguales.Abrazos

Anita dijo...

Todos los cambios cuestan en un principio, pero en unos años será de lo más normal.

¿Porqué todo lo que se intenta cambiar para bien produce risas o burlas? Cuando éstas desaparezcan se habrá logrado el cambio.

Muakk

Diana Puig dijo...

La realidad es así de triste, tienes que pedir las cosas con mucho cuídado siempre con miedo de no perder tu trabajo, es verdad que ser madre implica muchas cosas pero dentro de lo que cabe "se ver como que es lo normal", en cambio un hombre cuesta mas de aceptar.
Pero como bien tú dices ahora en el siglo XXI las cosas están cambiando y mucho menos mal.
Un abrazo cecilia, didi.

Ferragus dijo...

Tengo una mirada bastante optimista con respecto a la complementariedad de roles dentro de una pareja. Las risitas, las burlas o zancadillas, siempre será una posibilidad con la cual tendrán que vérselas aquellos que rompen barreras y abren nuevos caminos.

Un beso, Cecilia.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

A veces Cecilia, las mujeres somos muy, pero que muy machistas te lo puedo asegurar, ¡lo estoy viviendo en mis propias carnes (como se suele decir), con la madre de mi marido y que vive con nosotros! Ellas son las primeras que le dan a la lengua, claro que gracias a Dios,no todas somos así y el mundo está cambiando, como tú bien expones.
Besicos guapa y feliz fin de semana.

Miriam dijo...

Las personas sin sentimientos y con la broma en la boca, dan que pensar...
Puedes no tener hijos o familiares a tu cargo, pero si has madurado tienes que tener la neurona y el corazón preparados para saber que esto nos puede pasar a cualquiera y que no solo no deben burlarse sino tratar de ayudar en "consiliar".
Si lo de las mujeres es dificil por lo común, lo de los hombres lo es por no serlo tanto.
Besos

Merche Pallarés dijo...

Muy loable la actitud de ese hombre hacia su madre. Recuerdo de pequeña en Irún ver a mi tio Patxo hacer la compra como si nada. Y hablo de los años cincuenta. Supongo que sería la influencia francesa... Besotes, M.

Fotopaco dijo...

No sé, yo creo que a estas alguras ya no debería sorprenderse nadie por eso, de hecho no creo que haya mucha gente que se sorprenda.

Te he dejado una cosa en Cajón Desastre :)

Javier dijo...

Cierto que todo va cambiando, afortunadamente. No citas la labor de los abuelos. Algunos, los pobres, esclavidados de sus propios hijos,

Un abrazo

Fernando Manero dijo...

Mi experiencia personal es que en esto se está avanzando algo, aunque muy lentamente. Son muchas las inercias que todavía existen y muchas las prevenciones que adoptan, autolimitándose, quienes se ven afectado por ello cuando de trata legítimamente de defender sus derechos. En realidad depende del grado de asimilación que en el ámbito de la responsabilidad del entorno del trabajado/a tenga el reconocimiento de ese derecho, que muchas leyes ya reconocen. Basta con que una Administración o una empresa entiendan que deben reconocer y amparar la conciliación entre trabajo profesional y responsabilidad doméstica ineludible para que se cree en un ámbito de comprensión y aceptación del hecho que redunda en beneficio tanto de la actividad profesional como de la salud mental de la persona que se acoge a ello por necesidad.

dudo dijo...

(Arcángel Mirón: el feminismo no es lo contrario del machismo. Ni de lejos. El feminismo es la lucha por conseguir una igualdad legal y real de hombres y mujeres).
Tengo la suerte de que mi pareja se implica en las tareas de la casa y del Enano exactamente al cien por cien, o sea, igual que yo. Pero es uno de los pocos que conozco, y sí, queda muchísimo trecho por recorrer.

Naveganterojo dijo...

Creo, por esperiencia personal que este tema va para largo, la mujer seguira teniendo problemas y el hombre muchos mas.
Como dice una amiga mia,"hasta que no pasen dos generaciones mas, el machismo y el feminismo empresarial seguira machacando el tema de la conciliacion laboral con la familiar.
Un abrazo

josep estruel dijo...

Hola Cecilia¡
Yo creo que practicamente el hombre aun no hace nada.Porque ir un dia a comprar y llevar al hijo a la escuela, y AYUDAR, que no es lo mismo que HACER las cosas de la casa. Esto creo que no tiene demasiado mérito.
En realidad el mérito sigue siendo de la mujer, de largo.
Lo que dice Gènia es verdad.La mujer para imponerse será "peor" que un hombre.
Y otra cosa: Yo si que veo muchos padres a la puerta del colegio. Pero no es por otro motivo que el horario laboral.Pero cuando es el momento de hablar con los profesores....Siempre le toca a la madre.
Una abracada/Un abrazo.

Rafa dijo...

Hola Cecilia,quiero agradecerte tu comentario, que me da animos para seguir ecribiendo, cada dia con mas soltura, sin miedos etc..
Gracias de corazon.
Un beso RAFA

josep estruel dijo...

Hola Cecilia¡
Te contesto también en tu blog, por si no pudieses volver a leer el mio.
Estas palabras ahora por fortuna ya no se dicen.
A mi no es que me la dijeran.
Esta frase me la preguntaron ayer mismo desde Argentina, porque no entendían el significado.
El caso es exactamente el mismo que aquí.
Los "castellano" parlantes llaman a las otras lenguas, "hableme en cristiano".
El Quechua, Aimara o Guarani.
Es muy despectiva, pero fíjate que precisamente ocurre allí cuando aquello es una mezcla absoluta de lenguas venidas de fuera.
Italiano, Gallego,Castellano, catalán....

Yo por esta razón expongo el daño que hacía esta palabra, a la vez que tambien digo el mismo daño que hacía decir charnego.

La verdad es que alguien que supiese mas que yo debería explicar la historia de"hableme en cristiano", que yo creo que no la inventaron las personas que por su desgracia tenian que dejar su tierra para venir a Catalunya.
Mas bien fueron las autoridades franquistas que esta frase les venia de perlas para eliminar el catalán.Porque recordemos que estaba prohibido.
Luego como ya estaba "puesta" ya se decía, igual que se decía charnego tambien despectivamente.
Tampoco eran todos(unos y otros los que lo decían)
Cecilia, todo era muy dificil.
Una emigración masiva. Barracas que cubrian media Barcelona. Gentes que venian del campo a una ciudad ya muy industrial. Y para nosotros que,aunque hablabamos castellano,el catalán era nuestro idioma era muy duro dejar de hablarlo.
Era un choque brutal.

Hace pocas semanas, Montserrat Nebrera (catalana, pero sin ningún tipo de simpatía por nuestra parte Y no porque sea del PP) dijo aquello tan desagradable del habla andaluza.
El cabreo fue general, con razón.
Pues imaginate que hubiese ocurrido si alguien prohibe hablar andaluz

Cecilia, te estoy muy agradecido por tus palabras. Se positivamente que tu jamás serías capaz de insultar una lengua.
Y por mi parte igual, pues durante muchos años por mi trabajo estuve en muchos lugares de España, y jamás en ningún lugar tuve ningún problema.
Muchas gracias Cecilia.
Una abraçada/ Un abrazo.

Sibyla dijo...

Me gusta el cambio y el giro que ha tomado la sociedad, en cuanto al varón implicándose más en las tareas familiares y atendiendo a los hijos a la par que la madre.
Pero pienso que aún queda mucho por andar...Lo veo en la vida diaria, pues la mujer trabajadora sigue siempre dando más de todo, tiempo, energía, dedicación de horas a tarabajos en la casa, petición laboral para llevar el niño al médico..

Besos:)

Abuela Ciber dijo...

Si en un momento que se dicen...los mios...los tuyos y los ...nuestros , es logico que el hombre tome protagonismo en el hogar, no queda otra.

Ahora!!! que hermoso entrevero tienen los niños ahora y que bien les va a los psicologos.

CAriños

charlie dijo...

Hermosa historia, de veras que hay hombres desprendidos que cada día ayudan a la familia y a sus parejas, sin que se haya amilanado su hombría, también hay hombres cuyas esposas los abandonaron y tuvieron que hacerse cargo de los hijos, se tuvieron que convetir en "madres virtuales" y cosas por el estilo, menos mal que las cosas cambian, y nos sé si para bien o mal de hombres y mujeres