lunes, 26 de enero de 2009

Un lunes como éste

- A un hijo lo conoces desde el principio, desde que es nadie, un trocito de carne que llora. No, no voy a caer en el tópico. No creo en los lazos de la sangre ni en el amor basado en las coincidencias del ADN. Yo creo en el amor sustentado en la avenencia, en la complicidad que surge entre un ser que empieza a vivir y otro ser que, con él, aprende a vivir de una manera nueva. Con un hijo, te cambian las perspectivas, las nociones, las prioridades. Ves el mundo con unos ojos distintos.

Esto es un fragmento de una conversación entre dos mujeres que acaban de conocerse. Una de ellas, mayor que la otra, está a punto de someterse a un proceso de fertilización asistida. Su interlocutora, que es todavía casi una cría, está sorprendida por la decisión de su amiga porque no había detectado un afán de maternidad.
El párrafo pertenece a una novela que no está publicada.
Yo suscribo las palabras que la autora ha puesto en boca de uno de sus personajes.
Y se las dedico a quien nació un lunes frío e invernal, parecido a este de hoy, y me cambió para siempre las perspectivas y las prioridades.

34 comentarios:

Jordim dijo...

tener un hijo es empezar de cero; hay mucha gente que cree que sólo es anecdotico..

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Yo sé decir que la paternidad me ha transformado de arriba abajo.
No lo sé (¿alguien lo sabe?) si la maternidad y la paternidad difieren en mucho más que el hecho biológico. Pero yo podría subscribir todas y cada una de las palabras de tu texto (salvo lo del tratamiento de fertilidad, por supuesto).

Nacho G.Hontoria dijo...

Ser madre o padre tiene que ser lo más bonito que deba haber. Yo a veces me he imaginado en situación, sosteniendo a mi hijo por primera vez entre mis brazos y, la verdad, se me ponen los pelos de punta de la emoción.

Laura dijo...

Pues que forma más sencilla y especial de felicitar a un ser que nadie querrá jamás como tú lo haces.
Un saludo y una felicitación para ti también.

Mari Carmen dijo...

Se ve y se siente la vida de una manera completamente distinta. Es algo maravilloso.

Felicidades, Cecilia :)

Krapumka dijo...

no se si algún dia conoceré esa sensación, pero es tentadora :D

Incombustible dijo...

Coincido con las palabras del texto. Especialmente en lo del amor basado en la convivencia, más que en una coincidencia de ADN.

Muchas felicidades a los dos.

Miriam dijo...

Cecilia, no sabía que tenias un hijo/a. Tantas cosas no sabemos de nosotros, verdad? Pues hermosa forma de dedicar un feliz cumple. Y en este caso me uno a decirlo a los dos porque cuando un hijo cumple años, su madre también.
Hermosa definición de la maternidada...
Besos

Merche Pallarés dijo...

Felicidades a tu hijo (¿el de New York?). Interesante la conversación de esas dos mujeres y sí, es cierto que compartir ADN no necesariamente significa un nexo de cariño. Besotes, M.

Rachel dijo...

yo no soy madre aún, es algo que algún día me llegará pq para mi es lo más grande. Pienso que lo más importante es el amor y cariño que se le da y te da un niño. Un beso, Rachel

Fotopaco dijo...

Yo no sé que es ser padre, pero por personas cercanas a mí, no sólo te cambia la vida, sino que también te cambia como persona.

Un saludo

dudo dijo...

Te hace crecer las alas, tener un hijo. Alas que te permiten volar por encima del temporal, saber encontrar y aprovechar las corrientes cálidas para dejarse llevar...
Te cambia, sí, un hijo. A mejor.
Felicidades a los dos. (De parte de los dos, también).

CARMEN dijo...

Un hijo te cambia la vida y será algo tuyo para siempre.
Un beso, Cecilia.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Te cambia por completo y, para mí, es lo mejor que te puede pasar.
Los problemas se ven totalmente distintos cuando sientes una sonrisa. Efectivamente ves el mundo con unos ojos distintos.
Saludos y salud

Josefa dijo...

Me he tomado la libertad de invitarte a participar en un juego.
Pasa te por El blog de Josefa para informarte.
Perdona este atrevimiento. Un beso.

Josefa dijo...

Cecilia perdona. En el comentario anterior te decia en un post que te invitava a participar en un cocurso. El cual he eliminado por
ser complicado para comentar.
Un beso y perdona .

Beatriz dijo...

Pues mis felicitaciones también!

Qué cierto es ese cambio de perspectivas del que hablas. TODO gira alrededor de ellos desde que nacen...mis dos brujitas me cambiaron la vida a mí. A veces, cuando estamos jugando con ellas, dice mi mardo;: "anda que si nos cuentan hace unos años que ibamos a estar así" (Asi cómo? digo yo..."así de felices con las niñas"...y se nos pone una sonrisa bobalicona en la cara, ja ja ja) un saludo. Bea

Diana Puig dijo...

Es así realmente como cuenta el texto sacado del libro todavía no publicado. Yo como sabes estoy en ese proceso en el que no lo soy pero casi, sin embargo es todo para mi, es lo más importante ahora mismo en mi vida, eso sí no dejo de sentir que a pesar de todo ese sentimiento tan grande, para mi no deja de ser una persona desconocida, tendremos mucho que aprender la una de la otra y conocernos será otra fase increíble, de la seguro que disfrutaré mucho.
Un abrazo, didi.

CANTO EN FLOR dijo...

Me atreví a saltar hasta tu balcón, espero disculpes mi atrevimiento...leí el comentario que dejaste en un blog amigo y ello fue el motivo de llegar a tí.
Ya aquí me encuentro con un post esperanzador pues un hijo siempre es una gran razón para vivir, para sentir que la vida nos regala sonrisas en cada caricia, palabra, travesura o pena, por qué no.
Un hijo es un ancla que nos mantiene firmes, seguros en el puerto de la vida; pero también son nuestras alas para volar y sonreirle al mundo!
Te dejo mi amistad que espera no haber sido imprudente...

angela dijo...

Cecilia, ¡felicidades! por el cumple de tu hijo . Os deseo lo mejor para los dos. Yo tengo uno y, a pesar de los esfuerzos de educar en un mundo en continuo cambio merece la pena estar ahí, a su lado, cuando te necesita...cuando te lo pide.... Porque un hijo es para toda la vida...No hay cambio posible...Y aunque lo hubiera nunca lo haríamos... Bonita entrada la de hoy, dices mucho y con pocas palabras.Un abrazo.Angela

Selma dijo...

Por dos veces experimenté esta sensación mezclada de ilusión y de temor ante esta responsabilidad...y ya lo creo que te cambia... Sobre todo si eres madre primeriza a los 21 años...

Enhorabuena a esta personita que nació un lunes de invierno... Y a tí por esta Entrada Cecilia, por tu sensibilidad y por escribir como lo haces...

Besitos, muchos...

aroa dijo...

debe ser increible...
siempre he querido tener hijos, y no tardando
y ahora me asusto
cuando es más posible que nunca
un abrazo grande

m.eugènia creus-piqué dijo...

Es verdad que transforman la vida, a veces para bien y a veces para mal, tambien estoy totalmente de acuerdo en que el ADN no pinta nada de nada,el amor es un sentimiento que nace de lo más profundo y lo tienes o no lo tienes hacia aquella persona que adoras sea consanguínea o no.No porque sea un familiar has de quererle.

ANABEL dijo...

Yo creo que sí, que tienes razón, que cambian prioridades, principios, preocupaciones, ilusiones, que te aferran a la tierra y comienzas a querer sin esperar nada a cambio.
Muac y felicidades a quien nació ese lunes frio.

Fernando Manero dijo...

Poco puedo decir ante una reflexión como esa. La franqueza de una mujer con la otra revela la necesidad de transmitir sensaciones que siempre han de estar compartidas. ¿Cómo relegarlas a la estricts privacidad si gracias a ellas hacemos que el mundo siga funcionando?. Cuántos y cuán variados sentimientos afloran al saber que uno/una es capaz de engendrar la vida para que otra experiencia más enriquezca el mundo en que vivimos.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Es verdad Cecilia, cuando tienes un hijo (sea parido por tí o no), la vida cambia, se piensa de otra manera y todo es distiento.
Felicidades para esa persona que nació ese lunes frío.
Besicos guapa.

fritus dijo...

Fíjate lo que son las cosas...hoy mi niña ha dicho papá por primera vez...y luego lo ha repetido, como en una ráfaga interminable pa-pa-pa-pa...me salía la felicidad por los descosidos, y lo ha debido notar porque ella tampoco paraba de reírse...
de todas formas, supongo que estoy viviendo lo mejor y que tan solo 1 año de experiencia no me da una perspectiva completa...pero sí tengo claro que te cambia la vida, para bien, a la fuerza te vuelves menos egoísta, y te une aún más, al menos en mi caso, con tu pareja...como con un cometido a hecer, una misión que cumplir...es muy bonito.
un abrazo, Cecilia. Tu chico tiene mucha suerte de tenerte como madre, auque si es un adolescente quizás piense en cualquier cosa menos en eso...todos lo hemos sido.

brujaroja dijo...

Felicidades con retraso. Yo soy de la opinión de que cada vez que un hijo cumple años, a quien hay que felicitar es a la madre...
Todos los que somos padres o madres te hemos entendido perfectamente, porque lo compartimos... Y quienes no tienen hijos, seguro que han podido entender.

Marcelo dijo...

Qué bellas palabras! Los hijos nos cambian la vida para siempre. Es tanto lo que enseñamos, como lo que aprendemos.
Un saludo

Cigarra dijo...

Lo grande del asunto es que, en muchísimas ocasiones nos encontramos con un hijo entre los brazos cuando aún no somos conscientes de todo lo que eso puede llegar a ser, y el hijo nos enseña a ser padres-madres, a crecer con él, a ver la vida con ojos nuevos. Yo no soy partidaria de magnificar la maternidad, creo que hay muchísimas personas que no tienen hijos y viven vidas plenas y felices, pero lo cierto es que el momento de tener a mis hijas recién nacidas en brazos fue algo que no se puede comparar con ningun otro momento de mi vida.

begoyrafa dijo...

Lo único malo de tener un hijo es que con él viene también ese bendito miedo que nos hace estar siempre preocuapados por ellos.
Un abrazo y felicidades a tu hijo
Rafa

Sibyla dijo...

Un hijo te rompe todos los esquemas, y convierte en prioritario todo lo que antes era secundario...

Pero qué experiencia tan bonita vivirla!
El mío nació un caluroso 8 de Agosto, y con él en mis brazos, me sentí la mujer más dichosa del mundo (aunque parezca un tópico, lo viví así).

Nuevamente me has emocionado Cecilia.

Un beso:)

Mita dijo...

Y oléeeeeeeeeeeeeeeeeee, Cecilia!
Eso es la más bonito del mundo!!!
Besotes

Arcángel Mirón dijo...

Hermoso, Cecilia.