domingo, 20 de julio de 2008

Periodistas

Dices el oficio y te miran de otra manera. Periodista, dices, y tu interlocutor te mira con suspicacia, con temor o con desprecio. La situación es tan ingrata que, a veces, te dan ganas de responder cualquier cosa (soy mecanógrafo, soy ama de casa, soy archivero, soy portero de finca) cuando te interrogan sobre tu profesión.

Algunas gentes se creen que los periodistas se dedican permanentemente a indagar en las vidas ajenas para airear los trapos sucios del personal en las páginas de una publicación impresa o en un programa de televisión. Por eso te miran mal y enmudecen en tu presencia. O, por el contrario, te rinden pleitesía y te adulan para conquistar tu adhesión y neutralizar tu afán de revelar públicamente cuanta opinión o secreto descubras en el curso de una conversación casual con ellos.

También hay gentes que intentan usarte, utilizarte para propagar una idea política, un mensaje comercial o, incluso, un acontecimiento privado que consideran digno de ser admirado por toda la población (la del país o la del mundo). Esas personas se acercan a ti, te invitan a ruedas de prensa, te convocan por teléfono, se acercan a tu micrófono y lo llenan de frases ampulosas, pergeñadas de antemano en unión de sus acólitos, te dan palmaditas en la espalda, te envían regalos por navidad, te juran amistad eterna…

Y hay gentes que matan, que disparan al periodista con sus armas ultramodernas y le quitan la vida. O le meten en cárceles siniestras y lo dejan morir. O mandan un pistolero a su casa para que lo liquide. Pienso en Anna Politkovskaya, en José Couso, en Ricardo Ortega, en Julio Fuentes, en Julio Parrado, nombres que nos son familiares porque de ellos hemos recibido noticias abundantes. Pero faltan muchos nombres. Son muchos más los que han perdido la vida asesinados cuando ejercían con dignidad y empeño su oficio de informadores en lugares donde había guerra, represión, agresiones, masacres, genocidios, injusticia.

En los primeros seis meses de 2008 han muerto con violencia 17 periodistas en el mundo y 132 han sido encarcelados, según datos de Reporteros sin Fronteras. En el informe que elabora anualmente por esta entidad, son demasiados los países, regiones, gobiernos y personajes que atentan contra el oficio de los periodistas, contra el derecho a la información y contra la libertad de prensa.

(En las fotos, de arriba a abajo, José Couso, Ricardo Ortega y Anna Politkovskaya)

Actualización: Alvaro me manda el enlace de una entrevista de la revista de El País. El entrevistado es un periodista de Burundi que puede ser un símbolo de la lucha del periodismo en favor de la democracia. Es interesante.

28 comentarios:

Laura dijo...

Estoy de acuerdo, Cecilia. Este problema lo tienen muchas profesiones a las que es fácil atacar, precisamente porque están en la primera línea de la actualidad. El problema es que, como sois vosotros quienes nos informáis, nadie se preocupa por saber lo que os ocurre a vosotros. Fueron impactantes las muertes de los periodistas que has nombrado, mucho, te lo aseguro. Gracias una vez más por informar y formar tan bien, Cecilia.
Un beso

La Gata Coqueta dijo...

Es una carrera fuerte como las demás, pero los resultados no son los mismos como no pertenezcas a un equipo de fútbol...

o se como llegué a tu blog que me encanto.

Volveremos a vernos si tu lo premies.

Recibe un saludo de esta que escribe.

Nacho G.Hontoria dijo...

Resulta curioso el "poder" que te ofrece la acreditación de prensa. Tus puertas se abren y la gente se vuelve super amable contigo. Te adulan con cócteles, invitaciones a eventos; te dan sus métodos de contacto y se muestran pendientes de ti.Sí que es curiosa esta faceta periodística.

fritus dijo...

Cecilia...prefiero pensar en tí, o en Joan Barril, cuando pienso en un periodista, y pensar, por ejemplo, que Pedro J Ramirez no existe. Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

Es el típico caso en el que justos pagan por pecadores. Desgraciadamente, el periodismo está bastante desprestigiado en nuestra sociedad porque hay algunos (los menos) que son verdaderos basureros andantes y, todos sabemos el cuento de que una manzana podrida en un barril pudre al resto. Pues así es cómo está el periodismo actual... con honrosas excepciones. Besotes, M.

Mita dijo...

Cecilia, eres periodista? Creí que eras psiquiatra!
Supongo que manejarse continuamente con la realidad es difícil, muy difícil. Estuve trabajando un tiempo organizando seminarios, algunos con políticos y periodistas invitados.Era difícil tratar con ellos, suspicaces y exigentes. Dar la vida por la profesión es algo increíble.
Besos

memoria dijo...

"Dices el oficio y te miran de otra manera". Yo, que no conozco a ningún periodista, estoy segura de que es cierto lo que dices. Es un oficio muy mal valorado porque está plagado de arribistas, de charlatanes, de falsos profesionales.

Y encima ni siquiera están protegidos cuando de verdad están ejerciendo su trabajo. Una lástima.

Ferragus dijo...

Pero ahí están, presentes con sus trabajos diarios para que otros (como yo) se enteren qué está ocurriendo con temas tan sensibles como conflictos armados, medio ambiente, economía, entretención, cultura, entre otros. Empeñados en sacar de las sombras aquellos hechos que algunos intentan, inclusive mediante la violencia hacia ellos, silenciar con fines perversos en su mayoría.
Mí agradecimiento por éstas líneas, Cecilia, que intentan reconocer el profundo sacrificio que ha significado para algunos de ellos, profesar esa actividad.

Un beso.

Alberto López Cordero dijo...

El problema es que como en todas las profesiones los hay con dignidad y otros sin ella y mucha gente está un poco harta de ver dos realidades de una misma noticia. Yo sinceramente y desde mi total y absoluta ignorancia del periodismo y de los medios de comunicación, algunas veces no sé que creerme o de que color ver las cosas.
También es cierto que los medios tienen el poder de encumbrar y endiosar muchas veces con exceso a quien no lo merece y en este pais hay claros ejemplos de ello tanto en el mundo del cine, la música, el deporte o la literatura, que no voy a nombrar pero que todo el mundo conoce.
Yo, aunque tengo mis preferencias, sigo buscando un medio que me cuente las cosas tal cual son.
Lo que cuentas en el post es totalmente verídico y no hace falta irse a la capital para darse cuenta. A nivel local de poblaciones medianas como esta también ocurra.
Un saludo.

Miriam dijo...

Las cifras que dás dan miedo! En este caso son los periodistas, en otros cualquier otra profesión que se dedique a abrir mentes... hay gente que no le gusta que se digan las verdades, prefieren hacer como si no supieran. Son los peligrosos que luego hacen lo que hacen.
Besos

Euphorbia dijo...

Realmente no es justo que gente como los que salen en programas como Salsa Rosa se autodefinan como periodistas, tendría que haber otro nombre que los diferenciara de un periodista serio, por ejemplo carroñero de la vida ajena.
En cambio el reportero de guerra se arriesga por la verdad. No pueden tener todos el mismo nombre.
Un saludo

begoyrafa dijo...

Al periodismo le pasa como a otras profesiones donde hay "estrellas", éstas acaparan todo el protagonismo y la valoración que tenemos de ellas se convierte en la valoración de la profesión. Tengo un amigo que es periodista de un periódico de aquí, de deportes, que en las últimas semanas previas al ascenso del Sporting tenía jornadas laborales de 14 ó 15 horas y el resto del tiempo con el móvil encendido continuamente. Él también es periodista y como él muchos.
Un abrazo
Rafa

Álvaro Dorian Grey dijo...

Los que desde fuera leemos periódicos, escuchamos la radio y vemos los informativos os agradecemos el que nos lleveis hasta casa lo que sucede alrededor nuestro, ya sea lejos o cerca. Luego hay, como en todo, pseudo periodistas "forrados" que, a nuestra especie, nos la trae floja lo que digan y nunca, nunca les llamamos periodistas; son cotillas.
Saludos y salud

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Un buen periodista es insustituible y necesario. Los malos y fáciles periodistas hacen tanto daño a la profesión como los malos profesores, los malos médicos, los malos mecánicos...

Maria dijo...

Esto es un juego de dos, el que publica y el que lee o ve la noticia. La responsabilidad es sin duda compartida, pero en esta sociedad de niños grandes e irresponsables lo cómodo, pase lo que pase, es buscar culpables.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

No creo que todos pensemos de esa manera. A mí me producen tanto respeto (los que se merecen ese respeto que creo son la mayoría), que hasta para hacerles un homenaje, me inspire en un periodista e hice un relato, si quieres puedes leerlo:

http://misrelatosyotrascosas.
blogspot.com/2007/07/nochebuena-en
-bagdhad.html

Un besico

Fernando Manero dijo...

Creo que es una profesión donde no se suelen dar términos medios. O se mitifica la figura del periodista estrella, brillante, incisivo o, en cualquier caso, con gran proyección mediática, o se vilipendia hasta el extremo al que se acoge a las malas prácticas que permite la profesión y acaba recibiendo el varapalo de la sociedad. Ello revela la importancia que en estos momentos tiene el periodista, de cuya influencia no cabe duda alguna. Ha suplantado al intelectual en la creación de opinión y le ha obligado a compartir espacio con él en los medios si quiere tener algún tipo de impacto social. El medio es el mensaje, decia Mac Luhan y es verdad. Una categoría aparte la forman los que arriesgan su vida, los que se atreven a meterse en el ojo del huracán para comunicar a los demás lo que ocurre, pues sin ellos no sería posible darse cuenta de lo que pasa. Arriesgan mucho y lo pagan con sus vidas. Merecen la mayor de las consideraciones, aunque éstas no puedan generalizarse al resto. Esa es mi opinión.

brujaroja dijo...

Y lo difícil que es mantenerse en un territorio neutral, ajeno a las suspicacias y a la utilización, y lo heroico que resulta no sucumbir al halago, ni a la presión, y encima lidiar con las condiciones de trabajo, y...
Y todo eso, además, en combinación con el riesgo de quienes eligen contarnos lo que ocurre para que le demos un vistazo como quien mira la lluvia, y olvidemos al instante lo que acabamos de ver, lo que acabamos de leer, y que muchas veces cuesta la vida.

Antònia P. dijo...

Cecilia, en uno de uestros viajes a los Campamentos a mi hija Ceci se le ocurrió poner en la tarjeta de entrada que era periodista. La tuvieron más de media hora preguntándole que si donde trabajaba, que en qué medio... qué quería hacer allí, casi un tercer grado. Y yo que ya había pasado por el control no me lo podía explicar. Lo atribuí a que eran unos frikies. Ahora pone ama de casa y pasa en un pis pas.
En otra ocasión la amenazaron con romperle las piernas, estaba cubriendo un juicio sobre la propiedad de la montaña de Tor (el pueblo de los crímenes) Y eso que Lleida no es Irán.
Besos

La Gata Coqueta dijo...

Gracias por tu grata visita a mi tu casa.

Te deseo una feliz semana en compañía de los tuyos.

Y te dejo mis huellas gatunas en el recuerdo.

Besos.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Es difícil hoy en día ser perodista,considero que es una carrera preciosa pero desprestigiada totalmente, no sabí yo esto de tantas adulaciones y golpecitos en la espalda, hay gente para todo Cecilia, por suerte los buenos periodistas siempre van a estar ahí, pase lo que pase.

Sigrid dijo...

Como en todo en ésta vida siempre pagan justos por pecadores. Demasiado infeliz se hace llamar periodista y se dedica a basurear con la vida de los demás. Eso no es Periodismo.

Por suerte son los que menos aunque hagan mucho ruido. Gracias por dar lo mejor del periodismo, Cecilia.

Josefa dijo...

Admiro a los periodistas. Me escanta esta profesión.
Un beso.

ionini dijo...

este problema lo tienen varias profesiones, al final es el pan de cada dia.
yo he estado apunto de decantarme por periodismo ahora que he tenido que decidir que estudiar..
pero al final no me decidí
:)

un beso

Diana Puig dijo...

Hola y gracias por visitarme. Tienes mucha razón, ¿que es lo que la gente ve en la televisión...? que los periodistas se dedican a fisgar en la vida de los demás, y como vivimos en un país que interesa más la vida de alguien, que otras cosas mucho, pero que mucho más importante, es lo que tenemos. La ignorancia hacia las cosas, la gente no aprende porque no lee, ni le preocupa si realmente lo que dice la tele es verdad o mentira "se lo creen", si esas noticias se diferencian en algo según partido político "eso ni se lo plantean" y menos todavía que periodistas hayan arriesgado su vida por dar una información cercana, realista y humana "ni lo saben", ¿por que? porque no se imaginan a otro periodista que no sea el que va corriendo detrás de los famosillos, ¿pero que es lo que vende...?, eso, esos programas si existen es porque la gente los ve, mucha gente los ve. Mira yo vivo en Ibiza y tengo posibilidad de ver la televisión catalana, te puedes creer que un domingo a la tarde solo podías encontrar, documentales de animales, de viajar por todo el mundo, entrevistas a escritores, pintores, arquitectos, "una pasada Cecilia". Ahí es donde ves los periodistas, las cámaras, la profesionalidad...mira tengo un escrito en mi blog que se publicó creo que en la vanguardia que se llama "Interesa que seamos tontos".

Un interesante post, “A esos periodistas como mínimo recordarlos y homenajearlos, que menos, ¿no...?”
Perdona que me haya extendido tanto, pero es un tema que me ha interesado mucho cuando lo he leído, un abrazo, didi.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Ayer me encontré con este reportaje de El País semanal:
http://www.elpais.com/articulo/portada/muero/ahora/sera/accidente/elpepusoceps/20080720elpepspor_3/Tes

Saludos y salud

María a rayas dijo...

pues sí...la profesión está muy desprestigiada, pero hay que reconocer que es que el periodismo hoy por hoy está muy desprestigiado, hay demasiada manipulación y de eso, casi siempre no tienen la culpa los periodistas, sino las empresas (EMPRESAS)periodísticas.

Pero hay personas maravillosas que ejercen esta profesión maravillosamente...y es una pena que paguen justos por pecadores...

yo a veces me siento orgullosa de ser periodista y otras, sinceramente, me da vergüenza ajena...

en fin...es complicado!!
un abrazo!

Marian dijo...

Si Cecilia, estoy de acuerdo contigo, donde yo vivo los periodistas constantemente reciben cartas con amenazas y sufren atentados por el simple hecho de ser periodistas y trabajar en determinados medios.
Un abrazo