domingo, 1 de junio de 2008

Tarde de domingo

A las seis de la tarde llovía lentamente sobre Madrid. No obstante, el recinto de la Feria del Libro estaba lleno de gentes que deambulaban ante los mostradores de las casetas. Olía la atmósfera a la humedad de los árboles del viejo parque de El Retiro. Había charcos en el suelo, cartones mojados y personajes que animaban a los niños, que paseaban de la mano de sus padres, a sumergirse en el mundo alucinante de los libros.

En las casetas, resguardados del aguacero, los autores firmaban ejemplares de sus obras a quienes se acercaban a comprarlas. Estaban allí algunos de los más importantes autores en lengua castellana: Julio Llamazares, Luis Mateo Diez, Alvaro Pombo, Luis García Montero. También estaba Paul Preston, el hombre que nos ayuda a conocer la historia de España, aunque él ha venido de un país que habla otro idioma. Había otros y otras que firmaban novelas o libros de entretenimiento. Pero a esos no voy a nombrarlos.


En uno de los márgenes del paseo de Coches se ha montado, en paneles amplios, una exposición que tiene como tema general el agua. Las fotos son de diferentes autores. Los textos de Joaquín Araujo.

Quedan dos semanas de Feria. Si podéis, pasaros a dar una vuelta.

20 comentarios:

Marcelo dijo...

Y para los que no podemos ir, te tenemos a ti!
Un saludo

Cecilia Alameda dijo...

Marcelo, la primera foto la he puesto en tu honor. Argentina está presente en Madrid.

brujaroja dijo...

No hago más que hacerme propósitos: el año que viene quiero ir a la feria, quiero estar mejor para ir a la feria...
Aunque luego me pasa lo de siempre: empiezo a ver libros y libros y ... ufff.

begoyrafa dijo...

Y el olor de los libros nuevos y la emoción de que un escritor estampe su firma en uno de esos ejemplares nuevecitos que le ponemos a su disposición. Y desde el otro lado (supongo) la emoción del escritor de ponerle rostros a sus lectores.
Disfruta de la feria

Javier dijo...

Por Barcelona el día en el que los autores se mezclan con sus lectores es el 23 de Abril, con la celebración de S Jordi, se tiene la costumbre de que las mujeres nos regalen un libro y se aprovecha el tirón que no veas. Por cierto nosotros a ellas les regalamos una rosa, así todos contentos, los escritores, las librerías y las floristerias.

Un abrazo

Marcelo dijo...

Gracias Cecilia!

manuespada dijo...

Recuerdo una imagen del año pasado, en la caseta de Pombo no no había nadie, pero a unos metros, una inmensa cola esperaba a que Buenafuente les firmara su libro de monólogos.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Porque no me gustan nada los domingos ?
Pero en cambio me encantan los días lluviosos, con tormenta, pero que no duren más de un par de días,y si se puede, ver llover desde casa.Una feria del libro con lluvia es una pena, disfrútala tu que puedes Cecilia.

Fernando Manero dijo...

El viernes, mochila en ristre, gafas ajustadas, ropa y calzados cómodos y con una disposición plena a descubrir piezas literarias insospechadas, visitaré la Feria del Libro de Madrid. Sin prisa, tranquilamente y evitando detenerme en lo que, a mi juicio, no merece la pena. ¿Comprar? Lo justo, para evitar peso y dosificar el presupuesto. Pero, eso sí, he visto que hay una sesión sobre Literatura chilena, en la que se va a hablar de Roberto Bolaño, uno de los genios principales de la escritura latinoamericana. ¿Que llueve? Que llueva, que nada cerrará los libros entreabiertos en la memoria de los lectores. Pero hará sol. Lo presiento. Espero que no sea excesivo ni impida disfrutar a gentes de todas las edades del merecido homenaje que se va a tributar el viernes a Francisco Ibáñez, el autor de cómic que tanto nos ha hecho reir y llorar a la vez desde que teníamos uso de razón. Ya en el tren, que en un pis pas me deja en casa, quizá eche una cabezadilla recordando, en una vuelta momentánea a la infancia, las tropelías de Mortadelo y Filemón.Y es que, en el fondo, nunca dejamos la infancia. Un cordial saludo

angela dijo...

Alvaro Pombo y Julio Llamazares, los he leido .Llamazares retrata muy bien su tierra, me encanta.Me gusta perderme por esos montones de libros y ojearlos... y oler a lluvia ... Una buena conjunción para una tarde de primavera.Un abrazo.Angela

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Una lástima no poder ir por allí. Debe de ser un espectáculo fascinante: la apoteosis del libro.
Saludos

CARMEN dijo...

Gracias, por acercarnos la feria del libro de Madrid, a todos los que no podemos vivirla.
Un beso.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Gracias por estas crónicas. Un secreto, muy en voz baja: voy todos los años a la Feria de Madrid... y nunca me ha llovido ese día.

mreina dijo...

La feria del libro en Madrid es uno de los paseos mas recomendables que existen para el que le gustan los libros, ese olor, ese color...delicioso

Álvaro Dorian Grey dijo...

Yo me pasé este sábado y estuve hablando un rato con el maestro Galeano, un genio. Me encanta el retiro y su feria del libro.
Saludos y salud

fritus dijo...

Hola Cecilia: Un encanto este post, parece que estés allí...dan ganas de ir a Madrid. En Barcelona también hay, más o menos por estas fechas , "el mercat del llibre vell i d'ocasió" que tiene lugar en el paseo de gracia, y aunque no es lo mismo, porque las firmas de autores ( algunos reales y otros solo mediaticos) solo son en Sant Jordi, o en las presentaciones de cada libro en particular...por cierto, disiento particularmente de Javier...yo en casa tengo que aparecer con Rosa + libro, sino mi mujer me llama machista y agarrado.

Un abrazo

Raquel Márquez dijo...

Hola, Cecilia. He llegado aquí a través del blog de Cigarra, que siempre recomienda cosas que me interesan y te ha recomendado así que... :)

A ver si me paso este año un ratito por la Feria del Libro que a mí me sigue gustando a pesar de que cada vez se parezca más a un supermercado (eso de los cajeros ambulantes al lado... mira que es cómodo pero se me hace algo triste, debo de ser un poco jipi)...

Lo del entretenimiento parece que lo dices con desprecio, ¿crees que el entretenimiento es fácilmente distinguible de la "alta" cultura...? A mí fíjate que me parece una más que loable función del libro, no todos los libros cambian tu vida. Yo por ejemplo me considero una lectora con mucha "vocación" y doy mucha importancia a leer, pero he notado que cuanto más feliz soy en la vida real más entretenimiento y menos cosas vitales busco en los libros...

Justo estos días, además, ha firmado en la Feria del Libro un amigo mío (con qué orgullo lo digo, para mí la Feria es toda una institución) que hace entretenimiento puro con toda la intención. De hecho, su libro se puede considerar de la más baja calaña cultural, porque es un cómic, imagínate :)

Pues nada, enhorabuena por el blog, y perdona que el primer comentario que te hago te cuestione un poco, es que lo del entretenimiento y la cultura es un tema que me interesa mucho...

Un saludo!

memoria dijo...

Hace muchos años, cuando la Feria todavía se celebraba en el mes de octubre, estuve trabajando en una caseta de un par de editoriales catalanas. Vendiendo libros, claro. Y acompañando a los autores, que entonces eran pocos y no demasiado conocidos. También llovía, casi todos los días, pero aún así era una preciosidad pasearse por El Retiro. Me daban el salario cada día y me lo gastaba íntegro a la mañana siguiente. Comprando libros en otras casetas.

En aquella época yo quería trabajar en una editorial y me prestaba a cualquier cosa que significara hacer méritos. Esa ilusión no quedó en nada y me volví para casa a dedicarme a estudiar. Era algo que había olvidado. Estos dos últimos artículos tuyos han hecho que lo recuerde como si fuese algo no tan lejano. Tienes el poder de la evocación.

Un beso de verdad agradecido.

Cecilia Alameda dijo...

Cuando digo "otros y otras que firman novelas o libros de entretenimiento", ni desprecio las novelas, a las que soy adicta, ni los libros que sirven para divertir o entretener al lector. Yo me divierto, me entretengo, me complazco, me río cuando leo algo que me gusta. No creo que los grandes escritores sean aburridos ni que a una obra le aporte "calidad cultural" el que sea densa e ininteligible.
Si había algún desdén en mi comentario era hacia esos autores, que son famosos por sus actividades ajenas a la literatura o, incluso, porque han escrito un libro muy vendido pero de escaso mérito literario y están ahí, junto a los escritores auténticos, atendiendo a una cola de compradores y aduladores. Vuelvo a obviar sus nombres, porque ni para criticarlos quiero nombrarlos. Pero doy una pista: había un presentador de informativos que no escribe sus propios libros, sino que se los escriben sus colaboradores, tal como se lo reconoce en una entrevista a Ana Botella en una grabación que está colgada en Youtube. ¿Os suena?

Anónimo dijo...

¡Viva San Fuencisla!