lunes, 12 de mayo de 2008

Lydia Cacho: el compromiso

Hoy quiero remitiros a las palabras de una periodista que hace digno su oficio. Una mujer que ha demostrado, con su valor y con su tenacidad, que la prensa puede tener incidencia positiva en el desarrollo de la sociedad cuando denuncia las injusticias y las perversiones que en su seno se cometen, e intenta ponerles freno. Se llama Lidia Cacho, es mexicana y ha sufrido en sus propias carnes el dolor y la tortura por comprometerse en una lucha denonada contra el abuso sexual de las niñas en su país.

"Mi historia no es sino la extensión de la historia de las niñas victimizadas, es la misma que la de cientos de periodistas que todos los días padecen en el anonimato los golpes e ignominias de una sociedad violenta, injusta y arbitraria. Me salvé y mantuve la libertad, pero mi vida quedó indefectiblemente ligada a la de muchas de estas jovencitas a quienes admiro y quiero. De ellas aprendí lecciones de dignidad y resistencia".

Esto lo escribe Cacho en la revista dominical de El País (no he hallado el artículo en la edición digital y no puedo, pues, poner el enlace). La periodista cuenta cómo comenzó en 2003 su relación con las niñas "abusadas", cómo se ligó a ellas para desvelar públicamente los nombres de sus agresores, tipos adinerados y poderosos que la persiguieron y que, en una ocasión, la secuestraron y vapulearon durante más de veinte horas.

"Ahora más que nunca comprendo la importancia del periodismo ético y comprometido, ese que no se queda mirando tras la barandilla", dice la periodista mexicana.

Ella es de las que no utilizan su profesión ni para medrar, ni para enriquecerse ni para cobrar fama, a diferencia de muchos colegas suyos que han contribuido con sus ambiciones y sus mentiras, con sus tergiversaciones y su egolatría, a que los medios de comunicación hayan perdido prestigio, credibilidad e influencias favorables entre los ciudadanos.

Mientras que en España es hoy noticia el juicio iniciado a raiz de la demanda de una señora que no quiere que nadie saque fotografías de su vida particular, mientras en las pantallas se debate si esa señora tiene derecho a su privacidad o no, Lydia Cacho presenta su libro "Memorias de una infamia", con el que demuestra que el periodismo es más que cotilleo, pamplina o puro entretenimiento.

Si quereis saber más de esta mujer, aquí os dejo un enlace

Actualización: Hoy, 14 de mayo, se publica una entrevista de Lydia Cacho en la última página de El País.

20 comentarios:

Felipe dijo...

En muchos lugares de este mundo, decir la verdad cuesta tanto como arriesgar la vida o sufrir la persecuci�n.
Mi m�s enhorabuena al valor de esta gran mujer.
Un saludo

brujaroja dijo...

Había escrito un comentario,pero ha desaparecido antes de que pudiera enviártelo. Decía que qué bueno que existan mujeres valientes y honestas que nos permitan seguir creyendo en una profesión que a pesar de lo que vemos a diario, puede ser digna, responsable y necesaria...s

Laura dijo...

¡Hola Cecilia!
Gracias por dejar tu comentario.
Muy interesante lo que nos cuentas y muy importante que haya mujeres valientes que se enfrenten a los miedos que invaden a sociedades tan corruptas como la mexicana. ¡Qué pena, con la buena gente que habita ese país!

Marcelo dijo...

Leía tu entrada, e inmediatamente vino a mi memoria la periodista rusa asesinada. Pensar que a veces el periodismo puede incidir en la historia, y en otras ocasiones se dedica a las vida de los actores...

Diego Fernández Magdaleno dijo...

Una prueba de la fuerza del periodismo.
Saludos,
Diego

Fernando Manero dijo...

Impresionante lo de esta mujer. Una sensación de escalofrío me invadió al oirla el pasado fin de semana en el programa de la SER (A vivir que son dos días), que presenta Montse Dominguez. Sobrecogedor. Escuchar su testimonio y al tiempo las barbaridades de los sujetos que la han insultado y vejado de forma brutal en México pone los pelos como escarpias al observar hasta qué extremos de degradación han llegado algunos sujetos, que entienden la pederastia como una afición de la que presumen porque se sienten impunes. Qué duro es enfrentarse a esa miseria humana, que nada en la abundancia y se desenvuelve sin rubor en los aledaños del poder. Lydia lo ha hecho y se está jugando la vida. Hay que observarla de cerca porque peligra frente a tanta ignominia y depravación. Muy bien, Cecilia, tu entrada, de "chapeau".

Álvaro Dorian Grey dijo...

Me has sorprendido, hace tiempo leí ese reportaje (deben haberlo reutilizado) y me quede impactado. Tiene que ir con guardaespaldas y apenas tiene vida, está en el ojo de mira de mucha gente y ella sigue ahí.
Son esos seres anónimos que apenas tiene repercusión. Gran homenaje.
Saludos y salud

María dijo...

Son estas personas, estas denuncias y el movimiento social que crean lo que a más o menos largo plazo consiguen que los legisladores actuen. Lo peor de todo es la espera y la paciencia que hay que tener hasta que eso ocurre y lo que tienen que padecer quienes tuvieron el valor de hacerlo. Hay que estar muy motivado y tener mucho valor y por eso me alegra que se divulgue el trabajo de estas personas.

m.eugènia creus-piqué dijo...

La realidad es que lo que ocurre en Mexico es escalofriante, ésto que cuentas en tu post lo desconocía, tambien está toda la serie de asesinatos de mujeres que no hay manera de parar, bello país que conozco my bien pero difícil de vivir en él, me daría un poco de miedo.

petonets

Imagine Photographers dijo...

Desconocia la actividad de esta mujer..que de heroina se trata teniendo en cuenta el entorno en el que se desenvuelve.
Es dificil cambiar una sociedad cuando prima el valor económico en lugae del ético y la propiedad al respeto.
Saludos

brujaroja dijo...

Vuelvo, para decirte que finalmente he decidido (sí, sucumbí, qué se le va a hacer) conceder los premios, y te ha caído uno...
Beso

memoria dijo...

De nuevo una historia cuya protagonista es una mujer comprometida que debería ser más conocida. Aquí estás tú para ir ir enmendando errores.

De nuevo te estoy agradecida, Cecilia.

Un beso.

Marian dijo...

Admiración es lo que siento ante esta mujer valiente y concienciada con la problemática de los abusos, capaz de hablar alto y claro, aún arriesgando su vida.

Cecilia, gracias por tu comentario en mi blog.

Un salugo.

fritus dijo...

Cecila...Gracias siempre por abrirnme los ojos...conocía la historia de las niñas, pero no la del tremendo coraje de esta mujer , -una lección para reflexionar sobre los clichés...una mujer tan valiente en un país tan machista-

PD. Y que luego subespecies como la Patiño y Peñafiel se autocalifiquen de periodistas. La única diferencia con las que sacan la silla al fresco en las tardes de verano es que a éstas no les pagan.
Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Leí la entrevista. No conocía nada de esta periodista pero me pareció una persona honesta y comprometida con su sociedad. Gracias por difundir sus esfuerzos.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Me ha parecido una mujer con toda la fuerza necesaria para poder gritar a los cuatro vientos realmente lo que piensa, aunque viva en un país donde el machismo y el maltrato esté aún lejos de poder ser erradicado. Todo esto debe empezar a combatirse desde la base. CUestión de educación, de hacer ver lo que es la dignidad y los derechos de las personas, independeientemente de su raza o sexo. Formidable.

angela dijo...

Cecilia, creo que ese es el reto que tenemos las mujeres entre otros, ¡ gritar ! siempre que se intente taparnos la boca. Felicito a la periodista y me sumo a lo que denuncia.Y gracias a tí por recordárnoslo.Un abrazo

Josefa dijo...

Cada día la mujer da ejemplo de valentía.
Pienso que el mundo es hermoso pero que las personas sin escrúpulos, lo hacen sucio.
El periodismo es una de las profesiones que mas pueden hacer por limpiarlo denunciando los hechos, mas depravados y crueles.
Un cálido beso.

Álvaro Dorian Grey dijo...

La entrevista es corta. Ya he encontrado el reportaje del año pasado.
http://www.elpais.com/
articulo/paginas/Diario/
periodista/perseguida/
elpepusoceps/
20071028elpepspag_10/Tes

Saludos y salud

Carlos F. dijo...

Gracias Cecilia por alzar la voz desde tu balcón en pro de un periodismo éticamente serio y necesariamente comprometido. Gracias en nombre de la pluma y de la maquina de escribir.

Corren tiempos malos para el periodismo por culpa de cuatro "enterados" que ya no son cuatro. Corren tiempos donde el periodismo se relaciona con un poder corrupto y demasiado ligado a intereses económicos e ideológicos. Corren tiempos malo...

Pero la sabia nueva viene con fuerza, espero no equivocarme, y los que estamos en camino creemos que en todo pueblo debe existir, al menos: un médico, un juez, un político y un periodista... De esta forma habrá salud, autoridad y orden y sobre todo vigilancia para que las cosas no marchen mal. NO PARA QUE MARCHEN BIEN, que es un matiz bien importante. El periodismo no es válido por lo que aporta sino por lo que evita. Cuando la prensa acecha, los malvados huyen. Ese tiene que ser nuestro papel y NUNCA otro.

Gracias por tu balcón desde mi humilde cajón.