sábado, 8 de marzo de 2008

Sábado en negro


Extraño sábado el que precede al día, que debiera ser jubiloso, de las votaciones de los españoles.
Nos duelen las muertes, innecesarias, arbitrarias y crueles, de Isaías, en el norte, y de Mari Luz, en el sur.

La rabia desbarata la serenidad, la maldición se impone al comentario apacible.

Extraño sábado éste, en que nos duele en el alma la sangre vertida con tanta perversidad.

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