domingo, 9 de marzo de 2008

La emoción de votar

A primeras horas de la mañana, siendo domingo, las calles ya están pobladas de gentes que van y vienen en torno a los colegios en los que hoy se imparte una lección tan interesante como la que los alumnos recibirán mañana. La lección de la democracia.
Cuanto voto pienso en los españoles que durante cuarenta años no pudieron participar en la vida política, ni pronunciarse en contra, ni declarar sus quejas, ni satisfacer sus intereses culturales o vitales. Pienso también en que, hoy día, hay millones de hombres y mujeres en el mundo que no pueden hacer lo que yo hago, seres que viven en tiranías, en dictaduras, en la pobreza, en la ignorancia, en el ostracismo más cruel.
Hoy también pensaré en Sandra, esa chica valiente de Mondragón.
Y sentiré aun más profundamente la emoción de votar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y a su padre que lo han callado por que hay gente que no tolera que haya gente que no piense como ellos, es decir, que no le gusta la democracia, que es eso, diferentes pareceres y su respeto