miércoles, 6 de febrero de 2008

Lágrimas y votaciones

Hoy la noticia viene de Estados Unidos donde dos candidatos a la presidencia se disputan simpatías y electores. Los dos están afiliados al mismo partido, el Demócrata. Los dos suponen un soplo de renovación y de esperanza en un país gobernado durante ocho años por un zote, que ha provocado dolor y muerte, conflictos e inestabilidad en todo el mundo, apelando al espíritu divino que le ilumina. Clinton y Obama, pensamos desde otros sitios del planeta, parecen inteligentes y capaces de impregnarle humanidad, sensatez y dignidad al gobierno de su país.

Dice la prensa que, después del “supermartes”, cuando millones de personas votaron en 24 estados para designar al candidato demócrata que habrá de enfrentarse con un republicano en las elecciones de noviembre, Clinton y Obama están, más o menos, empatados. Así que continúa la pugna entre ellos.

Leyendo los artículos de la sección internacional de El País, he vuelto a encontrar una referencia a las lágrimas de Clinton. “Corrieron ríos de tinta sobre las lágrimas de Hillary. Como han corrido y correrán sobre su carácter gélido, lo que probablemente no hubiera sucedido en el caso de ser un hombre: ser frío en el caso de un político varón es incluso un elogio” dice Yolanda Monge en su crónica de hoy.

Y yo me pregunto. ¿Por qué a esta señora, que aspira a un cargo político, se le analiza el atuendo, el peinado, las joyas, las lágrimas, los zapatos? ¿A que no se está haciendo lo mismo con su oponente? ¿Están eligiendo los estadounidenses a una presidenta o a una modelo para promocionarse en un anuncio?

Hace unas semanas leí otro artículo, firmado por Soledad Gallego-Díaz (no paso por alto ninguna página en la que figure su firma) en la que la periodista se quejaba del acoso “sensiblero” al que se somete a la senadora Clinton por el hecho de ser mujer. Y la defendía por su ideario y su comportamiento político, que es lo que debería contemplar cualquier analista que se precie, cualquier tertuliano o paisano, cuando entre a valorar la capacidad de un candidato para el puesto al que aspira.

"La senadora Clinton ha sido siempre una formidable reformista, una mujer empeñada en mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos menos favorecidos y, sobre todo, una gran defensora de la necesidad de que Estados Unidos cuente con un seguro médico que alcance a toda la población. (…)Hillary Clinton ha sido y es probablemente el personaje más detestado y atacado por la gran derecha norteamericana, y eso es algo que tiene una razón de ser, algo que se ha ganado a pulso, defendiendo propuestas que el sector más conservador de Estados Unidos considera abominables. Ciertamente lo ha hecho con mucha frialdad y no se ha permitido el menor sollozo en público cuando la han derrotado".

¿No es importante este currículo para esta señora?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

sin duda alguna debe de ser ella la elegida, la demagogia de Obama con el factor color, y la siempre socorrida llamada a la juventud está muy vista, y la señora tiene unas muy buenas ideas y aptitudes y ganas, y sapiencia, y es mujer, acostumbrada pues a luchar contra el mundo "normal" de los hombres. Ah! sólo una cosa, mal que nos pese al zote lo eligieron ellos mismos, y a Chavez, etc, etc, etc.

Anónimo dijo...

los de las farmaceuticas y las aseguradoras sanitarias no están con Clinton. Está claro. ¿Y los de las armas?

Anónimo dijo...

los de las armas tampoco porque quiere terminar con la guerra ya mismo; y los otros según les da el momento, de todas maneras me temo que todos al final serán lo mismo con diferente fachada