lunes, 9 de junio de 2008

Mujeres que no firmaban

Cuenta mi amigo Vicent que cuando murió de sobreparto Marietta, la hija primogénita de Tintoretto, sobrenombre de Jacobo Robusti, (1518-94), la producción del taller del pintor menguó notablemente, lo que unos achacaron a la desidia lógica de un padre apesadumbrado y otros, sin fingimientos, a que el maestro había perdido a su más activa colaboradora. A su mano derecha, si cabe.

Venus, Vulcano y Marte. 1545. Jacobo Tintoretto.

No fue un caso singular el de los Tintorettos. Dice mi amigo Vicent que en los talleres de arte renacentistas trabajaban muchas mujeres, parientes o pupilas del maestro, del que algunas aprendieron un oficio en el que nunca pudieron significarse. En España, cita el caso de las hijas de Juan de Juanes (1523-1579), Dorotea y Margarita, que contribuyeron con sus pinceles a la gloria de su padre. Y el de Isabel, la hija de Alonso Sánchez Coello (1563-1612), que era experta en el retrato de los cortesanos y en imágenes religiosas.


Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela. Sánchez Coello. 1571


Con el avance de los siglos, las mujeres siguieron creando en las sombras, porque fueron pocas las que alcanzaron a firmar sus lienzos. Pero ahora muchas de ellas recuperan su nombre y sus méritos gracias a Vicent Ibiza, Licenciado en Arte e Historia, y profesor en un instituto de Valencia. Vicent ha elaborado un Diccionario, que ha editado la Institució Alfons el Magnànimen, en el que cita más de 700 nombres de mujeres que se dedicaron a las artes plásticas desde los inicios del siglo XVI hasta el año 1936. De ellas, 555 son pintoras.

Antes del diccionario, Vicent había publicado un libro sobre Obra de Mujeres Artistas en los museos españoles, un exhaustivo censo de los cuadros con firma femenina que poseen o se exhiben en los museos y salas de exposiciones españoles.

Adenda. (10 de junio). Hablando de mujeres, leo en El País un artículo sobre los microcréditos de Muhammad Yunus, el hombre que inventó un banco para pobres, cuyas beneficiarias son mayoritariamente, el 95%, mujeres. Es digno de lectura.

16 comentarios:

Marcelo dijo...

Finalmente entendí esa famosa frase, que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer...Que ni siquiera pudo firmar su trabajo! No tenía idea de esta historia de pintores y pintoras Cecilia!
Un saludo

CARMEN dijo...

Nosotras las mujeres, a lo largo de la historia siempre hemos sido importantes, pero en la sombra, siempre detrás del hombre.
Hemos ganado terreno en este aspecto, pero aún nos queda por conseguir muchas cosas.
Un beso, Cecilia.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Tantos y tantos pintores famosos de todas las épocas y muy pocas mujeres conocidas, siempre detras, siempre en la sombra, que pena !!

Mari Carmen dijo...

Pues sí, Cecilia, no sólo en pintura, sino en literatura, en escultura... Ellas en la sombra esculpiendo o escribiéndole los libros a sus amados hombres, que eran los que se llevaban la gloria. Y para poder hacerse notar de alguna manera, también tenían que renunciar, en muchos casos, a su condición de féminas y tenían que firmar con nombre de varón.

Afortunadamente eso ha cambiado mucho, y más que debe hacerlo.

Un abrazo

fritus dijo...

nTriste asunto este del obligado silencio femenino..aunque toque un poco tamgencialmente, me ha recordado un poco a la historia de camille Claudel musa y amante de rodin, y escultora ella también.

En otro orden de cosas, pero relacionado...Hoy en día todavía son muchos los estados, musulmanes en su mayoría, pero no solo musulmanes, en los que las mujeres mayores de edad no pueden disponer de sus propiedades, o no pueden incluso tener propiedades a su nombre, sin el consentimiento del marido o el padre...en pleno siglo XXI.

Un abrazo

Laura dijo...

La única batalla que se pierde es la que se abandona. Esto es sólo una muestra de lo complicado que ha sido ser mujer en la historia y aun hoy lo sigue siendo. La batalla no está perdida porque nunca la abandonaremos.
Gracias por tan interesante información.

Fernando Manero dijo...

Cuando comienza el siglo que se dice que va a ser el de la mujer, emergen conocimientos y noticias que destacan su importancia a lo largo de la historia. Está por hacer la de las mujeres, aunque tal vez no sea necesario. Bastará con investigar rigurosamente y hacer bien la historia, sin prejuicios ni prevenciones, para que se descubra fielmente la importancia de todos, de las mujeres y de los hombres. Sin duda quedaremos estupefactos.

Javier dijo...

Los negros siempre han existido, lo que no sabía es que pudieran ser también negras y en aquella época. Interesante.

Un abrazo

Isabel dijo...

Importante reconocimiento,siempre se ha dicho "más vale tarde que nunca".Muy interesante lo que cuentas; creo que en todos los campos,artísticos también, la mujer siempre ha intervenido, aunque por desgracia su labor camuflada o anónima,no se haya reconocido.Bueno es darlo a conocer para la Historia.Un abrazo.

manuespada dijo...

La verdad es que nunca lo había pensado, pero por más que hago memoria casi no me vienen a la cabeza mujeres pintoras, me imagino que han estado relegadas del mundo del Arte al igual que del resto de actividades, el Arte ha sido igual de machista que todo lo demás, relegándolas a meras musas. Una pena.

memoria dijo...

No, si va a ser cierto el dicho de que detrás de cada gran hombre hay una mujer. Aunque en algunos casos debería estar, si no delante, sí al menos al lado.

Es interesante todo lo que me vas descubriendo.

Y el artículo de El País, guardadito lo tengo para leerlo en cuanto el tiempo me dé un respiro.

Un beso, Cecilia.

angela dijo...

Por fortuna, vamos subiendo peldaños; unas veces, por el impulso de algun hombre inteligente como el que citas y otras, por el esfuerzo diario de nosotras mismas. Un saludo de Angela

begoyrafa dijo...

Al comentar el otro día en el blog de brujaroja acerca de Rosa Montero hablé de uno de sus libros: Historia de mujeres, y de un capítulo concreto dedicado a la mujer de Juan Ramón Jiménez, Zenobia Camprubí, que es muy significativo en cuanto al papel que muchas mujeres han jugado a la sombra de "grandes hombres" por los que han sacrificado tanto que han llegado a anularse como personas.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Muchas gracias por tus palabras de condolencia por la muerte de mi tío. Un abrazo muy fuerte.

elshowdefusa dijo...

Hombre, pues no me había parado yo a pensar en si era extrauterino o no. No sé ni si era niño o niña. Vamos, que creé a Consuelo el otro día pero no sé nada de ella. jajaja.

Supongo que lo preguntas porque ella tampoco sabía que estaba embarazada, ¿no? Es que el relato de Desconsuelo empezó en otra entrada, en la que explico que fue violada. Y supongo que seguiré con este personaje... y explicaré de dónde venía ese bebé, aunque se entiende que de la violación, y qué paso y lo que se me vaya ocurriendo. Por eso en el último Consuelo había puesto un enlace, directo a la otra entrada en la que empezaba.

Y si la pregunta no es por eso, me he marcado un rollo que no le interesa a nadie.

Cigarra dijo...

Han mencionado a Zenobia Camprubí, pero también hay que recordar a María de la O Lejarraga, la mujer de Gregorio Martínez Sierra, que todo lo que escribió lo publicó con el nombre de su marido. Es decir, hay quien duda de que su marido escribiera algo, aunque es el que ha pasado a la historia como escritor, y es el que subía al escenario a cosechar los aplausos de las obras que ella escribía. Es la autora, por ejemplo, de la obra que Garci llevó al cine en "Canción de cuna". Y parece ser que nunca quiso firmar con su nombre porque cuando dijo en su casa, siendo adolescente, que quería ser escritora, la ridiculizaron tanto y se rieron tanto de ella, que juró no publicar nunca nada con su nombre, y se escondió tras el nombre de su marido. Al que debió querer tanto como para consentir que la engañase con una actriz de la época, y llegar a escribir obras de teatro para el lucimiento de su rival. Una forma un tanto masoquista de entender el amor.